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CRISIS SANITARIA GLOBAL

La unidad multidisciplinar pos-COVID ya atendió a 450 pacientes desde octubre

Las principales secuelas son la abstemia, las cefaleas y las dificultades respiratorias | Neumología, Neurología, Rehabilitación y Psiquiatría forman parte del servicio

Loli Díaz, coordinadora de la unidad multidisciplinar del CHUO. // IÑAKI OSORIO

Contraer el COVID asusta, por la incertidumbre de su afectación física y recuperarse nunca es fácil, aunque haya gente que demuestre lo contrario. El cansancio generalizado, la pérdida de fuerza o la capacidad respiratoria son la rutina diaria.

El Sergas puso en marcha en todas las áreas sanitarias una serie de unidades multidisciplinares para hacer una análisis y un seguimiento de las personas que se contagiaron y que muestran secuelas. La coordinadora de esa unidad en el área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco es Loli Díaz, médica de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del hospital ourensano. Ella señala que “desde octubre llevamos mirando o llevamos vistos a 450 personas que tuvieron el virus y actualmente creo que tenemos alrededor de 150 personas en seguimiento”.

El proceso describe que “consiste en un seguimiento en el que se les hace una radiografía torácica y una analítica para mirar sus pulmones y sus niveles y si necesitan tratamiento especial. Entre los dos meses después del alta de un paciente, es decir entre 4 a 6 semanas, se les realiza una revisión por si ha quedado alguna secuela. Normalmente los pacientes elegidos son los que han tenido una situación grave. Según las secuelas que puedan presentar, los atendemos nosotros o los derivamos a una consulta específica”.

A este respecto, las unidades de Neumología, Neurología, Psiquiatría o Rehabilitación son parte fundamental de la recuperación, pero también del seguimiento de una secuelas que a veces asustan o generan estados depresivos.

"Hay gente en la consulta que no es capaz de subir un piso"

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Loli Díaz señala que “las secuelas más frecuentes son la abstemia, las cefaleas de difícil tratamiento, la dificultad respiratoria, la pérdida de memoria y los síntomas depresivos. Tenemos casos de personas muy activas o activas que ahora ven limitada su capacidad para desarrollar ciertos movimientos y eso produce frustración y ansiedad”. La pandemia dentro de la pandemia. Y es que entre los pacientes hay hombres y mujeres deportistas que ansían volver a ser los de antes, pero que van a un ritmo más lento. Y añade que “hay gente en la consulta que hacía montañismo y ahora no es capaz de subir un piso, no es capaz de hacerlo”.

Además de los pacientes ingresados, también hacen un seguimiento a aquellos pacientes que no están ingresados y que están en seguimiento en Atención Primaria, pero que los síntomas persisten a los dos o tres meses.

Sobre los síntomas depresivos quiere insistir en que “algunos son los síntomas depresivos que tenemos todos. Nadie que te pueda abrazar, nadie que te pueda venir a ver si estas hospitalizado o las relaciones con la familia y los amigos. Somos animales sociales y esa parte a unos puede afectar más que a otros y eso nos faltó a todos”.

La coordinadora señala que el perfil de pacientes es muy variados, pero se asimila a un contagiado con secuelas ‘long-COVID’ donde son más numerosas las mujeres entre 35 y 55 años. “Las mujeres son mayoría y observamos que los varones se recuperan antes”.

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