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O Carballiño, de tierra de emigrantes a destino de inmigrantes y retornados

La población foránea supera el millar y la mayoría son venezolanos

Miembros de una familia venezolana de O Carballiño |   // FDV

Miembros de una familia venezolana de O Carballiño | // FDV

O Carballiño destacó durante muchos años por ser un pueblo de emigrantes, lo que le supuso una importante inyección económica, así como por su oferta balnearia, pero en la actualidad se está convirtiendo en un lugar elegido por inmigrantes de diferentes nacionalidades, especialmente venezolanos.

Actualmente cuenta con más de un millar de inmigrados, de los que 800 aproximadamente son de Venezuela, contabilizados en 2020 por los Servicios Sociales, aunque censados a 22 de marzo solo hay 253. De Rumanía proceden 134, 163 de Brasil, 138 de Portugal, 53 son de Colombia, 26 de Italia, 18 de Marruecos, 28 de México, y en menor cuantía de otros países.

En una céntrica plaza hay una escultura, de nombre “Muntem”, del artista Suso Carballido, que es un merecido homenaje a toda la emigración y en especial a la carballiñesa. Pero esta villa se está convirtiendo desde hace unos años en punto de llegada para emigrantes retornados y, sobre todo, para inmigrantes de diversas nacionalidades. Los Servicios Sociales contabilizan 613 extranjeros mayores de edad censados, y 466 menores de edad, así como 313 unidades familiares netamente extranjeras.

La población de venezolana es mayoritaria, y según la edil de Servicios Sociales, Lupe Sobrado, “siguen llegando muchos inmigrantes, pero la inmensa mayoría venezolanos”, y cada vez son más lo que necesitan ayuda. Convalidar sus títulos académicos y regularizar sus papeles ocupa parte de su tiempo, y la pandemia empeoró aún más su situación. Se les tramita el RISGA a todos los que reúnen los requisitos, además de las ayudas de Cáritas y la partida de 20.000 euros del Concello para pago de alquileres, medicinas y demás.

Morelba Nakari Agüero, venezolana, lleva varios años en la villa y tiene una tienda de golosinas próxima a la casa consistorial, y mucho contacto con estos compatriotas. Explica que los que están llegando últimamente más bien proceden de otras ciudades porque “aquí les resulta más económico y tranquilo para empezar”, pero que también muchos otros, incluso familias enteras, se fueron porque en O Carballiño apenas hay trabajo. Sabe de gente que se marchó para A Coruña, Santiago, Vigo, Madrid en busca de trabajo o porque les salió algo allí. También conoce casos de inmigrantes que vivían en las aldeas y por los problemas de movilidad por la pandemia “se vinieron para la villa”.

Apunta que además llegó mucha gente retornada en los vuelos solidarios de la embajada, en su mayoría mayores, “y que tienen familia o amigos aquí”. En febrero llegaron varios de esos vuelos, pero ahora están cancelados. Venezuela está cerrada y ello hace que muchas familias “estén esperando a que abra para poder venirse”. Indica que prevén llegar entre abril y mayo.

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