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“Estamos cansados de comer en la cabina”

Transportistas de Verín tomando el café de media mañana en el exterior de un restaurante de As Vendas da Barreira (Riós). |   // FDV

Transportistas de Verín tomando el café de media mañana en el exterior de un restaurante de As Vendas da Barreira (Riós). | // FDV

Media mañana, hora de descanso y parada obligatoria de centenares de transportistas en ruta por España. En la localidad segoviana de Labajos, Castilla y Léon, el verinense José Javier Limia ‘Sete’, en trayecto hacia Murcia, se detiene para tomar un café caliente en uno de sus lugares habituales. Elige el bar de “la gallega”, que lo recibe en el interior del local y le adjudica una mesa.

A la misma hora, algunos de sus compañeros se detienen en As Vendas da Barreira, en el municipio ourensano de Riós, en el límite con Zamora. Ellos no pueden entrar, porque las restricciones actualmente vigentes en Galicia prohíben el consumo de bebida y comida tanto en el interior del establecimiento como en terraza. Se lo toman de pie y al frío, a la intemperie.

En la puerta de entrada al restaurante del área de servicio de Labajos un cartel avisa de que el acceso es “exclusivo para transportistas”, colectivo que representa una excepción en el cierre de la hostelería. “Nuestro trabajo es esencial y está en la carretera, el resto de comunidades han entendido perfectamente nuestras necesidades y nos permiten, acreditando que somos conductores, acceder al local, sentarnos en una silla y tener mesa para comer ¿qué menos?”, señala Sete. En Galicia, en cambio, “lo que tenemos es comida para llevar, pero ¿dónde la comemos? Fuera, pasando frío o con lluvia, o dentro de la cabina. Eso se puede hacer un día, dos… pero llevamos mucho tiempo así y no es humano, así no se puede trabajar. Nos sentimos marginados”, denuncia.

Sete Limia durante una parada en Labajos (Segovia). | // FDV

Movilización en Verín, el sábado 20, a las 13.00 horas

Esta situación, que sufren los transportistas en su ruta por Galicia, ha pasado al nivel de la reivindicación formal a cargo de la Asociación de Transportistas de Verín, Atraparver, que integra a 60 profesionales socios y unos 80 vehículos. El próximo sábado 20, a las 13.00 horas, marcharán con sus camiones por las calles de Verín portando pancartas para reclamar a la Xunta y la Consellería de Sanidade que se les permita el acceso al interior de los establecimientos de carretera, en áreas de servicio y polígonos industriales, para poder comer, descansar y asearse “en condiciones dignas”, señala Sete.

Cartel en el exterior del restaurante en el área de servicio de As Vendas da Barreira. | // FDV

Desgaste físico y emocional

“Sabemos bien de lo que hablamos porque todos los miembros de la directiva andamos encima del camión, no hay un gestor o un técnico que nos lleve estas cosas, somos nosotros y por eso hacemos esta reivindicación, porque sabemos lo que es”, apunta. Sete Limia se subió al camión con 21 años y tiene 53. Ha vivido muchas crisis y muy duras en el transporte, dice, pero ninguna como esta. “Esto de no tener servicios nunca nos había pasado. Al principio de la pandemia vivimos la misma situación en toda España, pero era algo desconocido y había mucha incertidumbre, pero ahora ya sabemos lo que es”, se lamenta.

Comer cada día de túper o bocadillo, a la intemperie o en el camión, desgasta a nivel físico y emocional. “La gente está cansada de trabajar así y de comer en las cabinas. Son muchas horas metidos en un espacio de 4m2, si no puedes salir ni para tomar un café es un desastre. Necesitas un poco de aire, despejarte para seguir conduciendo en las mejores condiciones, no con este estrés”.

Cartel en el restaurante de Labajos, Segovia, que autoriza el acceso a transportistas. FdV

Acreditados con el CAP

Sete no oculta su indignación por una medida a la que no encuentra sentido. “No conozco ningún transportista que se haya contagiado en un bar por parar a comer”. Fuera de Galicia no tienen en este problema. Algunas comunidades piden presentar un documento acreditativo y en otras llega con la tarjeta CAP, el Certificado de Aptitud Profesional que todos los transportistas están obligados a llevar en su vehículo. “Muestras la documentación y puedes entrar. Te sientas tu solo en una mesa, comes y te vas, que al final es a lo que vamos, no vamos a otra cosa”.

Atraparver reivindica su compromiso en la lucha contra el COVID-19 desde que comenzó la pandemia. “Ya en los primeros días organizamos una marcha por Verín con el lema ‘quédate na casa’ en reconocimiento a la labor de los sanitarios y cuerpos de seguridad. Entendemos el momento que vivimos, pero nosotros no podemos quedarnos en casa, por eso necesitamos buenos servicios en ruta porque también tenemos miedo a contagiarnos y queremos volver a casa sanos”, demanda.

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