Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

“¡Señor Alberto, yo quiero el bar abierto!”

Cientos de hosteleros se movilizaron anoche en la ciudad para urgir a Xunta y Concello soluciones y el pago de las ayudas prometidas, pues “están cerrando muchos negocios”

Los hosteleros ayer en la Plaza Mayor de Ourense, de donde partió la manifestación. | // BRAIS LORENZO

“¡Basta ya instituciones. Queremos soluciones!” . Bajo este lema central cientos de hosteleros, sus familias, así como distribuidores y decenas de empresarios y pequeños comerciantes cuya supervivencia depende también de que la hostelería local reabra, recorrieron la ciudad en su manifestación más numerosas, portando gorros de cocinero, y otros elementos propios de su oficio, para pedir “soluciones urgentes” a Xunta y Concello. Plantean entre otras medidas el desbloqueo y pago de las ayudas económicas prometidas y aún sin cobrar, “pues se suceden los cierres de negocios” y para que dejen de criminalizar a la hostelería de la provincia, “la más castigada por los cierres de la crisis sanitaria”.

Con varias pancartas con lemas como “¿Culpables de qué?” o “Queremos traballar; solucións xa”, y coreando consignas dirigidas al presidente de la Xunta como “Señor Alberto, quiero mi bar abierto”, los manifestantes, convocados por los colectivos Véxote nos Viños; Asociación da Hostalaría e Restauración Ourensá (Ahrou); Unión de Hosteleros Ourensanos (UHO) y Cociña Ourense, iniciaron la marcha reivindicativa a las 20 horas con salida desde la Plaza Mayor, y continuaron por calle Paseo, Subdelegación del Gobierno, Habana, Juan XXIII, Progreso y Alameda, hasta rematar de nuevo cerca de las 21.30 horas en Plaza Mayor donde dieron lectura a un manifesto.

Recordaron que desde el inicio de la emergencia sanitaria en el mes de marzo, los negocios de hostelería pusieron en marcha “complejas medidas para proteger a clientes y empleados” pero que pese a ese alto gasto económico “no hemos sido recompensados y nos han criminalizado y obligado a muchos negocios a bajar definitivamente la persiana”.

Se declaran “discriminados” en relación a otros sectores comerciales pues sus cierres fueron drásticos pese a que los datos de Sanidad de octubre, cuando aún no se había cerrado totalmente la hostelería, “situaban en un 2,1% los brotes que se producían en locales de ocio, representando un 4,7% del total en casos activos”, apuntaron.

Califican de “desproporcionadas las medidas adoptadas con nosotros por la Xunta” y en su manifiesto reconocieron que “nunca anteponemos lo económico a la salud, la vida es máxima prioridad, pero la economía también garantiza la vida”. Solicitaron la “asignación de las ayudas”, aún no abonadas para evitar nuevos cierres y porque muchos negocios han perdido muchos productos perecederos que deben reponer, y subrayan que “esenciales somos todos, pues el tejido económico lo sostenemos pequeños comercios, medianas empresas y la hostelería, así que apoyémonos unos a otros”.

“Un local de 80 metros supone un gasto fijo de 4.980 euros al mes”

“Esta es una situación límite. Ahora nos dicen que esas ayudas de 2.000 euros no se cobrarán hasta junio, pero en parte es porque no las han tramitado en Xunta o Concello hace ya meses y con diligencia”, explica Alex Castro, de Ahrou, Asociación da Hostalaría e Restauración Ourensá.

Uno de los estudios que han realizado demuestra que los gastos fijos mensuales de un café de solo 80 metros cuadrados, incluidos impuestos y alquiler, un trabajador a jornada completa y otro a media jornada, “nos supone un gasto fijo de 4.985 euros al mes. Con el bar cerrado no hay quien resista”.

Compartir el artículo

stats