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Libres 5 detenidos tras encargar la hija un robo en casa de sus padres mientras iban a misa

En la caja fuerte, 300.000 euros - La Policía ve desarticulada una banda dedicada al narcotráfico, robos, secuestros y sustracciones a narcos; el juzgado solo imputa por ahora el delito en la vivienda

La unidad de élite GOES colaboró con la unidad antidroga de Ourense en esta operación. // Fran Martínez

La unidad de élite GOES colaboró con la unidad antidroga de Ourense en esta operación. // Fran Martínez

La impresión de la Policía Nacional está muy alejada del criterio que la autoridad judicial sostiene por ahora en base a los indicios existentes, y las cuatro personas de una supuesta banda detenidas el domingo en Vilamartín de Valdeorras, cuando presuntamente pretendían robar en una vivienda por encargo de la hija -la quinta arrestada-, quedaron en libertad ayer tras pasar a disposición del juzgado de Instrucción 2 de O Barco de Valdeorras, en funciones de guardia. La Policía sospecha que forman un grupo criminal dedicado al narcotráfico, los robos, los secuestros y las sustracciones a narcos, pero el juzgado solo los investiga por un delito de robo con fuerza en casa habitada. No se encontró cantidad alguna de sustancia estupefaciente. La causa aún estaba ayer bajo secreto.

Los cinco detenidos -cuatro hombres y una mujer- cayeron en el marco de la 'Operación Misa' de la unidad provincial antidroga de la comisaría de Ourense, que contó con la colaboración de efectivos de élite del GOES desplazados desde A Coruña. La intervención llamó la atención el domingo en Vilamartín de Valdeorras, puesto que los agentes llegaron a efectuar algunos tiros al aire con una finalidad intimidatoria para que los sospechosos obedeciesen las órdenes policiales. Los disparos se realizaron porque no se apreció riesgo para los ciudadanos.

Aunque el juzgado solo les atribuye inicialmente la tentativa de robo en casa habitada, la Policía Nacional cree que los investigados conforman presuntamente una banda dedicada al tráfico de estupefacientes, secuestros, robos con fuerza y sustracciones a otros narcos, lo que en el argot se conoce como 'vuelcos'. En este caso, según los agentes, actuarían ganándose la confianza de los traficantes del este de Galicia con una primera compra. En la segunda operación les robaban presuntamente la mercancía.

Los presuntos ladrones fueron sorprendidos in fraganti por los policías. Los investigadores consideran que la hija detenida de los propietarios de la casa facilitó supuestamente las llaves del domicilio, información y la combinación de la caja fuerte, así como el momento idóneo para llevar a cabo el golpe: el domingo mientras sus padres iban a misa.

Esta intervención se deriva de otra que llevó a cabo el grupo provincial de estupefacientes de la Policía Nacional a mediados del mes de diciembre de 2019, que se bautizó como 'Operación Palo'. Entonces, los investigadores averiguaron que un hombre que residía en la ciudad de Ourense, de origen dominicano, se trasladaba con frecuencia a la zona de Valdeorras. Los agentes consideran que él es quien dirige este supuesto grupo criminal organizado.

El 20 de enero, la Policía tuvo conocimiento del viaje de dos de los integrantes para adquirir, según la sospecha de los investigadores de comisaría, dos kilos de cocaína. Agentes del grupo de estupefacientes, de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) así como del área de Seguridad Ciudadana establecieron un dispositivo para cubrir el viaje desde O Barco de Valdeorras hasta la provincia de Pontevedra. Al regreso de este trayecto, la Policía dio el alto a los dos vehículos pero no intervino ninguna sustancia estupefaciente. Los agentes creen que ese día no prosperó el acuerdo de venta.

En esa primera operación 'Palo', que finalizó sin incautación alguna de drogas, la comisaría dio por desintegrado este grupo. Pero sospecha que uno de los integrantes, con el desconocimiento del resto, se dedicaba a la venta de estupefacientes en su propio domicilio de O Barco de Valdeorras. No se ha producido ninguna incautación de droga, pero los agentes consideran que esta persona preparaba las dosis para su posterior distribución. Los investigadores sostienen que el resto de compañeros desconocía que la cortaba con sustancias químicas para obtener, de cada quilo, un quilo y medio de producto. Estos 500 gramos supuestamente eran vendidos en su casa particular con el desconocimiento de las otras personas.

La Policía detuvo a esta persona y llevó a cabo un registro domiciliario, encontrando utensilios con los que presuntamente preparaba la droga. Durante esta investigación, denominada 'Operación Barco', los investigadores descubrieron que se estaba planeando un robo con fuerza en una casa habitada de Vilamartín de Valdeorras, supuestamente por encargo de la hija de los dueños.

Las vigilancias

Según los agentes, esta detenida llegó a facilitar una copia de la llave de la puerta e información sobre la ubicación de una caja fuerte con 300.000 euros en su interior, así como información sobre la llave y la combinación y el día y hora en que la casa estaría vacía para que entraran sin riesgo a ser descubiertos. La unidad provincial antidroga de la comisaría de Ourense prosiguió con las pesquisas y sometió a vigilancia al principal investigado. Este sospechoso se desplazó en su coche el domingo desde la ciudad de Ourense. En Vilamartín de Valdeorras contactó con tres ocupantes de otro coche.

Tras cerciorarse con la familiar de los dueños de la casa de que estos no estarían durante una hora, mientras se encontraban en misa, el grupo se dividió. Dos entraron en el domicilio y un tercero quedó en compañía del principal investigado para, una vez perpetrado el delito, repartirse entre todos el dinero sustraído de la caja fuerte.

Presuntamente intentaron abrirla con la llave y su combinación, y posteriormente con una radial. A la salida del domicilio fueron sorprendidos por el operativo integrado por el grupo de estupefacientes y el GOES. Los agentes los detuvieron y se incautaron de la sierra, herramientas así como la llave de la casa. Los detenidos, puestos todos en libertad en el juzgado, son un ourensano de 45 años con 4 antecedentes policiales, un marroquí de 37 años con 16, así como dos jóvenes compatriotas suyos, de 18 y 19, más la mujer de 46 años, estos tres sin detenciones.

Sin permiso para registros

Los agentes solicitaron una orden para llevar a cabo registros pero la autoridad judicial la denegó al no ver motivos suficientes. La Policía cree que podrían ser los autores de los robos con fuerza últimos de zona rural pero que no se han podido esclarecer por no ser autorizados los registros

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