La “dama y el vagabundo” de O Morrazo

La protectora de la comarca y la asociación Cadeliños buscan una casa para Bosco y Olivia, una pareja de perros “enamorada”

Bosco y Olivia, acurrucados juntos.

Bosco y Olivia, acurrucados juntos. / Protectora do Morrazo.

La protectora de la comarca y la asociación Cadeliños buscan una casa para Bosco y Olivia, una pareja de perros “enamorada”. La última Feira de Nadal de la Protectora de Animais do Morrazo, este pasado fin de semana en Moaña, conmovió con la historia de una pareja “enamorada” de perros, Bosco y Olivia, que esta protectora, con la ayuda de la asociación Cadeliños, busca una casa adoptiva para los dos. La pareja ya tuvo varias camadas hasta que llegó al refugio de O Morrazo. Son inseparables y la tarea de lograr la adopción conjunta no es fácil.

La historia de Bosco y Olivia recuerda a la de la película de Walt Disney “La dama y el vagabundo” con la que crecieron muchos niños de la generación de los 60, pero con la diferencia de que aquí no hay diferencia de clases, ambos eran perros callejeros cuando la Protectora de Animais do Morrazo los recogió y trasladó a su refugio de Moaña para encontrarles una familia en adopción. Vivían sin dueño en una aldea de Tomiño y ya llevaban tres camadas seguidas, asegura Laura Soliño, una de las responsables de la Protectora. Añade que los vecinos los alimentaban y se iban quedando con los cachorros, pero al no ser esterilizados, la situación se iba complicando.

A la tercera camada, desde Tomiño se pidió ayuda a la Protectora “y fuimos al rescate”. Era el mes de marzo de 2022, recuerda Laura Soliño: “Los vecinos los alimentaban, pero los perros vivían en la calle, se refugiaban y tenían las camadas en las leñeras y las chabolas que encontraban por ahí”.

En el momento, esta pareja de perros “enamorados” tenía una nueva camada, y desde la Protectora recurrieron a los cachorros para poder capturas a los perros adultos. La primera que entró en la jaula fue la perra, a la que se le puso el nombre de Oliva, que derivó después en Olivia. Tres días después, se pudo recoger a Bosco y el reencuentro de ambos en el refugio de Broullón, en Moaña, tal y como lo recuerdan las responsables de esta protectora de animales, como algo “maravilloso” para esta pareja de animales.

La pareja de perros, siempre juntos.

La pareja de perros, siempre juntos. / Fdv

A los dos días de estar en el refugio, Bosco se mostraba como un perro muy sociable, pero a Olivia le costó más coger confianza, incluso hoy sigue siendo más temerosa. En el refugio estaba la pareja con aquella camada de cachorros y Laura recuerda que Bosco se mostraba “como un padrazo. No se despegaba de los bebés ni a sol ni a sombra”. Poco a poco, los cachorros se fueron entregando en adopción y Bosco y Olivia se quedaron en el refugio de Moaña, como esa pareja enamorada que es, durmiendo juntos, acochándose, limpiándose uno al otro y mostrando siempre cariño todo el día. Por eso que en la Feira do Nadal, que se celebró este pasado fin de semana en Moaña para recaudar fondos, y en la que participaron unas doce protectoras o asociaciones de rescate de animales, se aludía al caso especial de esta pareja de “enamorados”.

El traslado a Barro

Desde entonces, la Protectora busca una familia de adopción, pero reconocen que es difícil cuando se trata de dos perros juntos a los que no quieren separar.

Desde hace dos semanas y para ampliar el radio de acción de posibles familias adoptivas, Bosco y Olivia se encuentran en la casa de Pilar Perille, presidenta de la Asociación Cadeliños, en Barro, colabora con la Protectora de Morrazo, y sus integrantes se ofrecen como casas de acogida provisionales mientras no llega la adopción definitiva. Cadeliños se mueve mucho en las redes sociales y a través de ellas intentan conseguir esa familia adoptiva para esta pareja de perros. “Confiamos en llegar a otro público diferente al de la Protectora de O Morrazo”, asegura la presidenta que han conseguido, por el momento, dos candidatos interesados, aunque reconoce la dificultad de una adopción conjunta: “Olivia es muy dependiente de Bosco. Él es sociable, cariñoso, amoroso y obediente. Ella también es un amor, pero te la tienes que ganar; es más miedosa, quizás por lo que ha vivido. Pero no suponen ningún problema para tenerlos en casa, no hacen destrozos, son tranquilos y tampoco requieren de mucha actividad”. Pilar, que tiene otros cinco perros suyos en casa, pero sin juntarlos, se encarga de sacar a pasear a Bosco y Olivia porque, aunque tiene finca, sabe que a los animales les gusta olfatear y sentirse más libres”.

Dice que tal es la dependencia el uno del otro, que cuando le pone el arnés a Olivia para ir a pasear, él se mete en el medio, o si Bosco se mueve, ella va detrás. Pasea con los dos juntos y sin problema.

Pilar Perille asegura que el abandono de mascotas es terrible. Reconoce que muchas personas no dicen la verdad cuando entregan un perro o un gato y considera que en el 90% de los casos lo hacen por comodidad, “no hay un compromiso serio con los seres vivos”, aunque es cierto que también los hay porque las parejas se separan y en los pisos no les permiten mascotas o porque es gente muy mayor que no puede atenderlos o que ingresa en una residencia. Pero lo que no puede ser, dice, es que se regalen mascotas a personas de mucha edad, como ocurre, o adoptar para vivir en pisos perros que son muy activos como los border collie.

Ayer, Pilar Perille se reunía con una de las personas candidatas para adoptar a Bosco y Olivia. Sería el mejor final como el de “La dama y el vagabundo” en Navidad.