Moaña sigue adelante con el crédito a las carpinterías de Seara para iniciar la obra en el primer trimestre del año

El gobierno del BNG aprueba en solitario el convenio con el IGVS para formalizar los 229.000 euros EEl PP votó en contra y el PSOE se abstuvo | Mario Rodríguez fue muy crítico con la gestión económica del ejecutivo

Los astilleros de la zona de Seara, que se van a rehabilitar y en cuyo frente falta concluir el paseo.   | // G.N.

Los astilleros de la zona de Seara, que se van a rehabilitar y en cuyo frente falta concluir el paseo. | // G.N. / Cristina González

El gobierno del BNG de Moaña sigue sin lograr el consenso con los grupos de la oposición del PP y PSOE para poner fin al conflicto que en su momento generó el paseo y rehabilitación de las dos carpinterías de ribeira de Seara. Volvió a quedar de manifiesto en el pleno de esta semana en el que el ejecutivo local llevó a aprobación el convenio de colaboración entre el Concello y el Instituto Galego de Vivedna e Solo (IGVS) para poder acceder al préstamo, sin intereses, que habían solicitado con cargo al Fondo de Cooperación Local y que la entidad le concedió por importe de 229.863 euros. Es la cantidad que le toca aportar al Concello, correspondiente al 25% del importe total del proyecto que cuenta con una subvención de la Diputación de 689.589 euros.

La decisión de seguir adelante con la firma del convenio, pese a contar con la ayuda de 200.000 solicitada a los fondos europeos del Grupo de Acción Local del sector Pesquero (Galp) A Guarda-Ría de Vigo, fue duramente criticada por el concejal socialista, Mario Rodríguez, que llegó a decir que el gobierno estaba actuando como “un pollo sin cabeza” como “simil para demostrar la ineficacia” en la gestión del dinero de los vecinos y vecinas de Moaña. Dijo que comprobaba con “estupor” que el Concello sigue adelante con el préstamo, pese a tener la ayuda del Galp, cuando va a costar a las arcas municipales casi 30.000 euros por la primera anualidad de este préstamo. El portavoz socialista insistió en que la alcaldesa no puede presentar esta gestión económica como si fuera un éxito y le pidió que antes de una gestión así, explore otras vías desde el principio menos gravosas.

La alcaldesa, Leticia Santos, aclaró que lo que se lleva a pleno es un convenio de préstamo por un anticipo que el Concello devolverá en anualidades y que los 29.000 euros sería el total que el Concello pagaría por una obra que supera los 900.000 euros, que ya tiene una subvención por el 75% del proyecto y que lo “ineficiente” sería dejarla perder. Insiste en que el préstamo es a coste cero y que el Concello tiene facilidades para devolverlo, al margen de que efectivamente el Galp concendió provisionalmente esos 200.000 euros de subvención, pero para actuar con prudencia, dijo, se seguirá adelante con el préstamo, porque desconocen cuándo se hará efectivo el Galp ya que la intención del Concello es iniciar la obra en el primer trimestre del año 2024. Agradeció el trabajo de la edil de Patrimonio, María Ortega, en la gestión de los fondos del Galp ya que, dijo, no es fácil concurrir a estas convocatorias con proyectos que hubo que adaptar.

María Ortega lo califica de paso sólido

María Ortega, que respondió a Mario Rodríguez, que “esta galiña ten a cabeza ben colocada”, explicó todas las ayudasque se habían obtenido para este proyecto (689.589 de la Diputación y 229.863 del Fondo de Cooperación Local) y que el convenio con el IGVS sólo formaliza una operación de crédito por esos 229.589 euros a largo plazo por lo transfiere esa cantidad y el Concello se compromete a amortizarlo en ocho años sin intereses, a razón de casi 29.000 euros por año. Señaló que con ello culminaba el compromiso electoral de conseguir financiación y que siguiendo en la senda de responsabilidad, buscan que las inversiones que se realicen supongan la menor carga posible a los vecinos, por lo que se llevaba tiempo trabajando en la presentación del proyecto a las aydudas del Galp. Confirmó que hay esa resolución provisional concediendo 200.000 euros, que es la cuantía máxima a un proyecto, “y todo esto a pesar de la crítica destructiva y palos en las ruedas de la oposición”. Ortega indicó que se trata de un paso sólido para la ejecución de Seara.

Las facturas en "cajones" del PSOE

El concejal del PSOE ya llegaba a este punto del pleno después de una dura crítica a la gestión económica del gobierno del BNG que dio cuenta del último informe trimestral de morosidad y sobre el cumplimiento del período medio de pago a proveedores, del que la alcadesa aseguró que habían cambiado los indicadores de cálculo por los que el período medio de pago en el Concello estaba ahora en 18,45 días y en 9,55 el Patronato Beiramar. Mario Rodríguez llegó a acusar al gobierno de ocultar facturas en los cajones, “pese al marketing que hace el BNG de eficacia económica” al llevar a pleno un reconocimiento extrajudicial de crédito por una factura del año 2021 de una cuota de un local municipal en O Rosal Sur y otra de Gas Power, que fueron presentadas por las empresas fuera de plazo. La alcaldesa le respondió bien al concejal para desmontar su argumento ya que la de 2021 era por un importe pequeño de 40 euros y que no era culpa del Concello que las empresas las presentaran fuera de plazo, que ellos cumplían con su obligación de pagar y que por eso traían así los reconocimientos extrajudiciales de créditos, que ahora no pasa como antes, cuando ellos entraron en 2015 y se encontraron con una deuda de 13,2 millones de euros en el Concello que pasó por etapas en las que no se pagaban nóminas, ni Seguridad Social, incluso la luz. El portavoz socialista fue muy al ataque de la regidora que llegó a decirle que parecía que estaba buscando que le expulsara del pleno y que no le iba a temblar la mano para hacerlo.

Silencio del PP

Mientras, los ediles populares se mantuvieron en una posición de silencio, incluso el portavoz Javier Carro, no intervino en el debate del convenio del préstamo para los astilleros, que salió adelante con los votos de la mayoría absoluta del gobierno, en contra del PP y la abstención del PSOE que pese a sus reproches reconoce que los astilleros y la conclusión del paseo es el segundo gran problema de Moaña que quieren que se resuelva, aún reconociendo que el BNG puso piedras en el camino desde el primer momento para que no se acabase.

Tras el pleno y sobre el motivo por el cual no intervino en el asunto, Carro asegura que ellos ya dijeron todo en la comisión informativa de esta semana, que se oponen a dar dinero de los vecinos y vecinas de Moaña a los “okupas” durante años del astillero y que lo que primero quieren es que se haga el paseo. Recuerda que hay prioridades en Moaña, con los barrios altos abandonados, sin recogida de aguas, sin luces, con pistas en mal estado, y que es muy fácil invertir en el centro, pero los núcleos del rural están abandonados.

Reprocha que siempre se aluda a la deuda de 13 millones, pero recuerda que también viene de la época de Millán. Creen que todo este dinero debería de ir para un auditorio en condiciones en Moaña.