Costas da su visto bueno a la ampliación del muelle de San Adrián, en Vilaboa

Los bateeiros esperan que la redacción del proyecto de Domaio esté lista este año

Concentración de los bateeiros de Domaio en el puerto de San Adrián por la falta de abrigo.

Concentración de los bateeiros de Domaio en el puerto de San Adrián por la falta de abrigo. / Santos Álvarez

El proyecto para la ampliación del puerto de San Adrián de Cobres, en Vilaboa, cuenta por fin con el informe favorable de Costas del Estado. Un dictamen que se ha hecho esperar más de ocho meses y que debería servir para dar vía libre para licitar unas obras presupuestadas en más de 1,5 millones de euros.

El alcalde de Vilaboa, César Poza, apunta que el informe de Estrategias Marinas fue firmado el 10 de noviembre y se remitió al Servicio Provincial de Costas del Estado cuatro días después. Una vez que el pronunciamiento del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha llegado en sentido favorable el Concello ha solicitado una reunión con el ente autonómico Portos de Galicia, que es quien promueve la ampliación del muelle, para conocer sus planes. El regidor acaba de pedir una reunión presencial con el presidente, José Antonio Álvarez, para interesarse por la situación en la que se encuentra el expediente y mostrar la “total disponibilidad” del consistorio para colaborar con la administración autonómica y acelerar el inicio de las obras.

Portos de Galicia solicitó este informe de Estrategias Marinas en el mes de febrero y hace unas semanas se quejaba del retraso que acumulaba, que condicionaba la tramitación del expediente y la licitación de los trabajos. La ampliación figura en los presupuestos de la Xunta de Galicia para el año 2024 y consistirá en la instalación de un dique de abrigo flotante de hormigón con francobordo alto, con la dotación de 16 plazas de amarre para barcos con esloras entre los 16 y 22 metros.

En paralelo desde Portos de Galicia impulsan una ampliación en el puerto de Domaio. En este caso, la propuesta está en fase de redacción y tramitación de los correspondientes estudios ambientales. El sector mejillonero espera que antes de final de año el proyecto esté concluido y a partir de ahí empezar a establecer plazos. Al igual que en el caso de San Adrián dependerán de la tramitación ambiental, que es previa a la licitación de los trabajos. El presupuesto es de 1,8 millones de euros y el plan consistirá en la colocación de un dique flotante de 140 metros, en el que se habilitarán 20 nuevas plazas de amarre para embarcaciones de 16 a 22 metros de eslora.