Buscan a uno de los cangueses de la operación antidroga en cuya casa hallaron los 400.000 euros

La Guardia Civil eleva a 15 los detenidos en el operativo bautizado “Brown Cod”,de los que 8 están en prisión y 7 en libertad con cargos I David F.M., es considerado con su hermano Alberto, que sí está en la cárcel, líderes de la trama

Un guardia procede al recuento del dinero hallado en la casa de uno de los detenidos.

Un guardia procede al recuento del dinero hallado en la casa de uno de los detenidos. / Cedida Guardia Civil

Desde enero de este año, el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil seguía el rastro al grupo criminal, con base en Cangas y ramificaciones en Arousa y Córdoba, que cayó en la macrooperación del pasado martes contra el tráfico de hachís, bautizada como “Brown Cod” y que se saldó, según confirmaba ayer el instituto armado, con 15 detenidos de Cangas, Arousa, Vigo, Mondariz y Córdoba, de los cuales 8 ingresaron en prisión y siete están en libertad con cargos. Pero falta una de las piezas clave de este colectivo criminal. Se trata del cangués David F.M. que junto con su hermano Alberto, que sí ingresó en prisión, son considerados los líderes de esta organización. Conocidos como “os gemelos” o “os do bacalao” , David, de 42 años y uno menos que su hermano, sigue en paradero desconocido y en busca y captura.En el registro de su casa de la rúa Baiona, realizado el pasado martes dentro de ese gran operativo, con medio centenar de agentes y 15 diligencias de entrada y registro no sólo en Cangas, sino también en Vigo, Mondariz, Sanxenxo, Vilanova de Arousa, Vilagarcía y Córdoba, se encontraron 400.000 euros en metálico, supuestamente del negocio ilícito de estupefacientes. Pero no había ni rastro de David F.M. aunque se sabe que desde su destino sigue muy pendiente de los acontecimientos que se suceden en torno a esta operación antidroga, por si se entrega de forma voluntaria o no.

En la mañana del registro, solo estaban en la vivienda su pareja y la hija pequeña y esa gran cantidad de dinero, en el salón, metido en el cajón de un mueble. La Guardia Civil, que entró rompiendo la puerta principal, asegura que en toda la operación se intervinieron hasta 505.485 euros€ en metálico, se supone que los restantes hasta esa cantidad en otras viviendas registradas, aunque no lo detalla.

Cómo empezó todo

La investigación a esta organización criminal comenzó tras recibir la Guardia Civil informaciones de fuentes confidenciales que apuntaban a que en Cangas había una persona que, en colaboración con otras, se estaban dedicando ya como organización criminal a la distribución de una cantidad importante de droga, en concreto, cocaína y hachís. Esa persona era David F.M., que ya en agosto de 2017 había sido detenido por tráfico de drogas, y que se dedicaría a esta actividad ilícita con otros cangueses entre los que está Alberto C.G., detenido en esta operación y en prisión. Su tren de vida, sin actividad laboral, y el uso de coches de alta y media gama -Audi, Mercedes y Golf- eran la punta del iceberg de la organización criminal.

El Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Pontevedra realizó un seguimiento de nueve meses al investigado obteniendo pruebas contra él, mediante un sistema de seguimiento de los vehículos, que confirmarían supuestos pagos de sustancias estupefacientes transportadas por carretera desde el sur, en lugares como en un parking de una pizzería en Mondariz. En el seguimiento, los agentes comprobaron en varias ocasiones cómo algunos vehículos realizaban funciones de lanzadera a otros para advertir de la presencia de guardias en las carreteras o cómo los investigados adoptaban medidas de seguridad, como salir a mucha velocidad, incluso llegar a los 200 kilómetros por hora, para no ser seguidos o realizar contramarchas. También hay constancia de encuentros, entre ellos, con uno de los detenidos de Arousa, Stefano T.R. con varios antecedentes por tráfico de droga, que tras la declaración en el Juzgado de Cangas quedó en libertad con cargos.

Bolsas con hachís en el interior de un coche cuyo transporte fue truncado el pasado martes. |   // G.C.

Bolsas con hachís en el interior de un coche cuyo transporte fue truncado el pasado martes. / Cedida Guardia Civil

Una flota de seis vehículos para la distribución

Los hermanos David y Alberto F.M, de Cangas, son considerados los cabecillas de este colectivo organizado dedicado al acopio y provisionamiento de hachís y cocaína, procedentes del sur, para su distribución ilícita entre terceras personas. Ellos dispondrían y decidirían la adquisicón regular, así como la distribución con una flota de seis vehículos de alta y media gama. En un escalafón inferior estarían los cangueses Gabriel C.G., que se encargaría de custodiar la droga en un inmueble en Coiro en donde habrían aparecido 20 kilos de hachís, realizando labores de distribución; con Alberto C.G.; y con los vigueses Aarón M. R. y Jonathan M.R. Los dos detenidos en Mondariz Karina Q. y Pablo G.se surtirían de los anteriores. La persona detenida en Córdoba, en donde se realizaron tres registros en viviendas y un almacén, formaría presuntamente parte de la red de proveedores a los hermanos cangueses. El picadero registrado en Rubiáns, en Vilagarcía, cuya titular fue detenida y puesta en libertad con cargos, sería el lugar al que iban a realizar el acopio principal de las sustancias estupefacientes, recepcionadas en diversos inmuebles de seguridad en O Morrazo. La Guardia Civil asegura que en estas naves encontró al menos 150 kilos, que sumados a los 197 del transporte frustrado y los 20 de Cangas sumarían los casi 400 en que se saldó la operación.

Frustrado un transporte de 197 kilos de hachís el martes de los registros en Cangas, Arousa, Sanxenxo, Vigo y Córdoba

En el operativo, la Guardia Civil se incautó de 4 kilos de cocaína, 340,800 de hachís, en torno a medio kilo de MDMA, una plantación de marihuana, parece ser que en el registro en Córdoba, interviniéndose unas 2.000 plantas, 50 kilos de sustancias de corte, dos carabinas de aire comprimido un silenciador así como munición de diversos calibres, además de equipos informáticos y teléfonos móviles que serían los que más pruebas aportaran para el ingreso en prisión de ocho de los detenidos. Gracias a la actividad de investigación de la Guardia Civil, el propio día de los registros domiciliarios, este pasado martes 12 de septiembre, se pudo frustrar uno de los transportes de hachís, procediendo durante la mañana de dicho día a la detención de dos de los investigados, los cuales se habrían desplazado desde el sur de la península, empleando dos vehículos, uno de ellos a modo de lanzadera. Fueron aprehendidos en dicha actuación 194 kilogramos de hachís en el maletero y en el asiento trasero del coche.