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Faro de Vigo

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Feijóo coge fuerzas en Moaña

El líder del PP pasa sus vacaciones en la localidad con su familia y practicando deporte para afrontar con energía el nuevo curso político

Arriba, Alberto Núñez Feijóo, ante la playa de O Con, en Moaña y a la izda., con la esterilla bajo el brazo tra hacer deporte. Abajo, conversa con Rosa, una vecina. | // SANTOS Á.

Con camiseta blanca, pantalón negro, zapatillas de deportes y esterilla enrollada bajo el brazo. Así llegaba ayer de hacer deporte en la playa, el presidente del PP de España y candidato a la presidencia del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo, a la casa de O Con, en Moaña, en donde pasa las vacaciones con su mujer Eva Cárdenas y el hijo de ambos, de 5 años. Integrados como unos vecinos más, y antes de regresar definitivamente a Madrid el día 28, Feijóo disfruta de las playas de Moaña y coge fuerzas para hacer frente a un otoño político caliente, en máxima tensión con el Gobierno de Pedro Sánchez.

Eva Cárdenas camina por el paseo de O Con, en Moaña, procedente del supermercado. Regresa a su casa de segunda residencia en Moaña, junto a su hijo de 5 años. La mujer de Alberto Núñez Feijóo, natural de A Coruña, está integrada en Moaña como una vecina más y en esta localidad, de la que su marido se confiesa un enamorado desde hace años y en donde él había construido una primera casa en Meira que ya vendió, es habitual verla disfrutar de la playa de O Con, con el niño y con Feijóo cuando la política se lo permite.

Feijóo con la esterilla para hacer abdominales en la playa. Santos Álvarez

Amable y con amplia sonrisa, muy elegante con un vestido playero negro, Eva Cárdenas llega hasta la puerta de la casa. Por su primer gesto, no le gustan los periodistas, pero atiende con amabilidad cuando le preguntan por su marido, el presidente del Partido Popular de España y candidato a la presidencia del Gobierno, además de expresidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. En ese mismo momento llega con atuendo deportivo y con signos de haber pasado una mañana dedicado al deporte y haber sudado la gota gorda. Camiseta blanca, pantalón y zapatillas de deporte y una esterilla bajo el brazo. Se prepara para una vuelta difícil, ya en precampaña por las elecciones municipales, su primer test como líder del PP, en máxima tensión con el Gobierno de Pedro Sánchez a cuenta de la renovación del Consejo General del Poder Judicial, con la crisis económica.

El presidente del PP con Rosa, una vecina de O Con. Santos Álvarez

También derrocha amabilidad. Acostumbra a pasar el brazo por el hombro y no tiene inconveniente en pararse a hablar, de su verano en Moaña -otra cosa son las declaraciones de índole político, que rechaza, mientras pasan vecinos en coche que le saludan de forma efusiva, como también a él le gusta responder. Se paran y bajan la ventanilla: “Adiós jefe, ¡siempre de paseo! ¡Sacármelo guapo!”. Eva se retira al interior de la vivienda, no quiere fotos y huye del protagonismo.

"En Moaña encontré un pueblo muy gallego, marinero, con playas muy bonitas y en donde el turismo es más escaso"

Alberto Núñez Feijóo

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Feijóo reconoce que en Moaña encontró un pueblo “muy gallego, marinero, con playas muy bonitas, en donde el turismo es más escaso. Es un pueblo de 20.000 habitantes, muy trabajador, con una fuerte industria de astilleros, naval, de la pesca...”.

Añade que Moaña le ofrece también un paseo de 8 kilómetros desde Tirán hasta Meira, a lo largo del frente marítimo, del que recuerda que él mismo comenzó y finalizó la obra siendo vicepresidente y conselleiro de Obras Públicas. Y lo cierto es que la familia suele ser vista recorriendo este paseo, quizás más antes que ahora, desde que en abril fue elegido presidente del Partido Popular de España y, por tanto, candidato a la presidencia del Gobierno.

Añora Galicia. Lo que antes era un desplazamiento a Tui o a Ferrol, dice, ahora es a Alicante o al norte de España, un país que Feijóo asegura que encuentra mal y del que le preocupa su situación de deuda económica, con 320.000 millones de euros más en los últimos cinco años y un Gobierno que genera tensión continua.

Sediento invita a tomar un agua en la terraza del Marusía, pivotada sobre el mar. “¡Es increíble esto, con Vigo enfrente, y esta playa...!”, exclama elogiando el paisaje. El deporte se ha convertido para él en algo esencial para su bienestar. Ayer mismo acudió a una de las playas de la parroquia de Tirán para caminar, correr, nadar y hacer tablas de abdominales. Se prepara para el nuevo curso político. En mayo habrá elecciones municipales, es el primer test en las urnas para el nuevo líder del PP, y la tensión entre el Gobierno de Pedro Sánchez y la primera fuerza de la oposición ya es máxima, a cuenta de la renovación del Consejo General del Poder Judicial, y se prevé que vaya in crescendo.

En el trayecto a la terraza, Rosa, una de las vecinas de O Con, con vara alta en la calle que lleva el nombre de su padre y sindicalista moañés José Costa Alonso, le saluda. Se sienta con él en el malecón y charlan como amigos. Feijóo tiene en ella a la mujer que acompañó a su esposa Eva cuando un letrero en una de las ventanas de la casa de O Con anunciaba que se vendía y que finalmente adquirió. El presidente del PP reconoce que vendió entonces la casa de Meira que había construido como su segunda residencia, para vivir la familia en O Con, sobre todo después de la llegada del pequeño Alberto, que como sus padres también añora Galicia y su colegio junto al mar.

Con el pequeño suelen recorrer las pizzerías de Moaña. La gastronomía es otro de los placeres a los que se rinde en estos días de descanso y es frecuente ver a Feijóo cenando en el restaurante de Mauro, que trasladó a San Adrián de Cobres, en Vilaboa, toda la herencia culinaria de una vida entre los fogones del restaurante familiar de Canido; en otros de Moaña o en Bueu, que para el presidente de los populares es centro neurálgico de la gastronomía de O Morrazo.

Los últimos días antes del regreso a Madrid

Feijóo regresará de forma definitiva a Madrid el día 28, tras el acto de inicio del curso político, el día anterior en Cerdedo-Cotobade. Este lunes también se desplaza a la capital para presidir una reunión del comité nacional del partido, pero regresará a Moaña a disfrutar de estos últimos días de verano. En la localidad, reconoce que ha tenido algún contacto con el anterior portavoz del PP y amigo, José Fervenza, al que una enfermedad retiró de la vida política, y sigue las gestiones para nombrar cabeza de lista. También lo hace, preocupado como ciudadano por la sanidad, aunque recuerda que en 13 años en Galicia nunca les entregaron los terrenos para construir el nuevo centro de salud, que ya se va a licitar, siendo el primer caso en que se hizo el proyecto constructivo antes de tener la parcela.

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