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El Gobierno no contempla las 300 hectáreas de monte comunal de Moaña en los fondos contra el CO2

La primera asamblea tras la pandemia se celebró ayer, en el patio del colegio de Reibón. / G. Núñez

La Xunta de Montes en Man Común de Moaña celebró ayer su asamblea general ordinaria, retomando así sus reuniones después del parón durante el 2020 por culpa de la pandemia. Entre los asuntos del orden del día, los comuneros facultaron a la directiva para gestionar el registro de fijación de CO2. Sin embargo, se explicó que tal y como está redactado el Real Decreto del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ninguna de las 300 hectáreas de monte comunal de Moaña entra dentro de los estrechos requisitos, por lo que no contabilizan como masa forestal de absorción de dióxido de carbono y por lo tanto los comuneros moañeses no tienen derecho a la compensación económica. Podría suponer un ingreso extra para la Xunta de Montes, pues se prevé el pago de entre 300 y 400 euros al año por cada hectárea reconocida como de absorción de CO2.

La razón de que no se reconozca esta superficie forestal está en que el decreto solo contempla tanto las plantaciones recientes como aquellas parcelas que ardieron por un incendio posterior a 2013 y que fueron repobladas con masa forestal desde entonces.

Tanto para los comuneros de Moaña como para el colectivo a nivel gallego, estos requisitos suponen un incentivo para no cuidar el monte ni hacer frente a los posibles fuegos, ya que cada incendio implica una compensación económica a los comuneros. Por eso, se dirigieron a la Oficina Europea del Cambio Climático, pidiendo que todas las plantaciones de árboles se recojan en estas ayudas durante el periodo 2021/2026.

Mientras los comuneros de Moaña esperan a que estas negociaciones a nivel europeo den sus frutos, la directiva ya está facultada para solicitar las compensaciones, por si acaso logran el cambio de normativa.

En el resto de la asamblea, se leyeron los balances económicos de los ejercicios 2019 y 2020, al retomarse este año las reuniones tras la pandemia. En estos momentos la comunidad moañesa tiene 377.529 euros en sus cuentas.

Finalmente se optó por no presentar a votación un proyecto de presupuestos para 2021, al restar solo un par de meses para que concluya el año. La intención de la junta directiva es celebrar, a comienzos de 2022, una nueva asamblea ordinaria que ya contemplaría unas cuentas de cara a los próximos ejercicios.

Además de las propuestas de talas y el informe de los trabajos realizados a lo largo de los dos últimos años, la asamblea sirvió para renovar a integrantes de la junta directiva. Se cubrió la plaza del barrio de Quintela y cambiaron los representantes de Sabaceda y A Xalde. Quedan por cubrirse, todavía, los barrios de A Praia, Seara y Ameixoada, para que los 17 barrios que integran esta junta de montes puedan tener su representación.

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