Una delegación de la Agència de Residus de Catalunya, dependiente del gobierno autonómico, conoció ayer de primera mano el Plan Revitaliza de compostaje que puso en marcha la Diputación de Pontevedra. Los técnicos y responsables políticos visitaron Moaña, uno de los municipios con el modelo de tratamiento de biorresiduos más avanzado. El objetivo es tomar ideas para exportar este modelo de tratamiento in situ con composteros comunitarios e individuales para implantarlo en municipios del rural catalán. A su vez, la Diputación tomó nota de los modelos de Cataluña para las ciudades.

Desde Moaña el concejal de Medio Ambiente, Odilo Barreiro, hizo hincapié en la mejora del sistema instalando más depósitos y puntos de recogida de estructurante. Tampoco ocultó problemas como las dificultades para encontrar ubicación. La alcaldesa, Leticia Santos, explicó la “firmeza” del bipartito para resistirse a ocultar los depósitos y que así sean percibidos “como algo positivo” por el conjunto de los vecinos.