Buenas intenciones, gestos conciliadores y ganas de entenderse, pero sin ningún acuerdo concreto. Esta es la conclusión del encuentro hoy en Cangas entre el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Jesús Vázquez Almuiña, y la alcaldesa de Cangas, Victoria Portas (ACE). Almuiña se mostró recpetivo a discutir con el Concello el Plan de Usos del Puerto de Vigo, con el fin de que sean atendidas las alegaciones presentadas por la administración municipal y que consisten en reclamar para sí el terreno de dominio público que comprende desde la Torre de Massó hasta la ballenera. Teóricamente, esta cesión al Concello ya se había hecho en un acuedo del consejo de administración del año 2015, presidido por Ignacio López -Chaves, llegándose a pesentar en el Concello de Cangas con el aval de la que era ministra de Fomento, la pontevedesa Ana Pastor (PP). Almuiña pidió a la alcaldesa que le hiciera llegar las alegaciones presentadas por el Concello. Aseguró que no las tenía porque estaban en el Ministerio de Transición Ecológica. Aunque al presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo lo nombra el presidene de la Xunta, no hay que olvidar que es un ente que pertenece al Estado.

También se mostró recepetivo a encontrar fórmulas para hacer frente a la remodelación del paseo de O Salgueirón. Eso sí, Almuiña parte de que existió un convenio que obligaba al Concello a realizar el mantenimiento y que no cumplió. Dicho convenio finalizó en octubre del pasado año. El presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo aseguró que lo importante era que el pueblo de Cangas gozara de un paseo complentamente remodelado y que esa va a se la prioridad. Claro que hay que buscar fórmulas que no dañen la imagen del Puerto de Vigo ni tampoco la posición del gobierno de Cangas, que ligaba el mantenimiento a que se produjera la cesión, que el anterior presidente del Puerto de Vigo, Enrique López Veiga, negó.

Victoria Portas se mostró muy satisfecha con el encuentró. Agradeció el tono conciliador y receptivo de Almuiña y el ofrecimiento de volver a reunirse todas las veces que fueran necesarias ara llegar a un acuerdo.