Adiós a un magnate

La quiniela de la herencia de Berlusconi: ¿quiénes son los posibles beneficiarios?

Según dicen los medios italianos, los cinco hijos de Berlusconi poseen el 36,7%, así repartidos: los dos vástagos fruto de la relación con Carla Dall’Oglio, Marina y Pier Silvio, tienen el 7,65% cada uno, mientras que los nacidos de la unión con Verónica Lario, Barbara, Verónica y Luigi, detienen el 7,14% cada uno

La quiniela de la herencia de Berlusconi: ¿quiénes son los posibles beneficiarios?

La quiniela de la herencia de Berlusconi: ¿quiénes son los posibles beneficiarios? / MATTEO BAZZI

Irene Savio

Lo del testamento de Silvio Berlusconi ya es un 'feuilleton' por capítulos. Nadie sabe quién se hará con la millonaria herencia del fallecido magnate y las quinielas en Italia están al rojo vivo. Desde su muerte el pasado lunes, la prensa y la televisión transalpina no paran de ofrecer hipótesis sobre el desenlace, y del asunto sin duda se debatirá hasta que el misterio se aclare en los próximos días o, quizá, semanas.

Lo que está en juego no es poco. Lo conocido es que Berlusconi poseía el 61% de Fininvest, la gigantesca holding que administra las joyas de la corona del imperio Berlusconi. Se trata, entre otros, del coloso audiovisual Mediaset (con filial en España), del grupo editorial Mondadori, del banco Mediolanum y del equipo de fútbol Monza.

En efecto, según dicen los medios italianos, los cinco hijos de Berlusconi poseen el 36,7%, así repartidos: los dos vástagos fruto de la relación con Carla Dall’Oglio, Marina y Pier Silvio, tienen el 7,65% cada uno, mientras que los nacidos de la unión con Verónica Lario, Barbara, Verónica y Luigi, detienen el 7,14% cada uno. La incógnita es, por tanto, quién se quedará con el resto, así como con los bienes inmuebles y en metálico del difunto. 

Repartir una fortuna

Las quinielas apuntan a una repartición en partes iguales, aunque no excluyen las sorpresas. Por ejemplo, que Marta Fascina, la última joven novia del magnate, se quede con una parte del imperio o con algunas de sus millonarias propiedades. Que Fascina apareciera, durante el funeral de Berlusconi, de la mano de Marina Berlusconi ha alimentado esta posibilidad. Sin embargo, todo ello se descubrirá solo cuando se abra el testamento.

A esto se suma que también se han multiplicado las voces de grupos empresariales que estarían frotándose las manos en vista de una supuesta cesión (no hay información comprobada de ello) de las empresas del controvertido político. La más repetida de todas, en estos días, es la que apunta a que Urbano Cairo, presidente de Cairo Communication y de RCS MediaGroup (propietario en España de Unidad Editorial), pueda intentar adquirir Mediaset. En los últimos días, Cairo ha dado diversas entrevistas y ha desmentido esta versión pero con palabras poco claras, lo que ha dado alas a múltiples (y, a menudo, encontradas) interpretaciones.

Política revuelta

Pero Cairo no es el único que en estos días atrae miradas. Otro es el caso del grupo francés Vivendi, que en mayo pasó a tener el 11,8% del Grupo Prisa y que en 2016 mantuvo una guerra con Mediaset a causa del intento de los franceses de hacerse con la compañía italiana, lo que podría volver a repetirse, dicen las malas lenguas. También sobre esta posibilidad la prensa italiana está haciendo correr ríos de tinta

Más complicada aún es la situación en el frente de la política. La razón es que Berlusconi fue el fundador de Forza Italia, creada en 1994, y nunca designó abiertamente a un sucesor. “No cultivó ‘delfines’ políticos y los pocos que señaló acabaron mal en poco tiempo”, dice a este respeto Ferdinando Nelli Feroci, presidente del centro de estudios Affari Italiani.