Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una crónica “peligrosa”

Biblioteca Castro rescata “La Historia de las Indias y la conquista de México” de López de Gómara, cuya difusión estuvo prohibida en España durante dos siglos

Cuadro que recrea la tortura de Cuahtemoc en presencia de Hernán Cortés.

Se imaginan que la lectura de “El Quijote” de Cervantes hubiese sido prohibida debido a lo que hogaño se define como libro “políticamente incorrecto”? Pues, salvando las distancias literarias, eso fue lo que ocurrió con “La Historia de las Indias y conquista de México” de Francisco López de Gómara, que ha sido rescatada en una reciente y minuciosa edición de Biblioteca Castro que, además, respeta el título original de esta obra que vio la luz en diciembre de 1552 y que gozó de una enorme popularidad. Se convirtió en un best seller de la época, pero precisamente por ello, por su gran éxito, su difusión fue prohibida en 1553, un año después de su publicación. ¿La causa? Pues que, al parecer, no gustaron nada las veladas críticas del autor a la actuación de la Corona en las Indias.

La prohibición, eso sí, llegó tarde, porque el libro ya circulaba por toda Europa con traducciones al italiano, francés e inglés, pero duró la friolera de dos siglos.

De Francisco López de Gómara aún se sabe poco. Consta que nació en el año 1511 en la localidad soriana de Gómara y que estudió en Soria, donde tuvo como maestro a Pedro de Rúa, y en Alcalá de Henares, donde se ordenó como sacerdote de la diócesis de Osma. Trasladado a Italia en 1531, residió sucesivamente en Roma, Bolonia y Venecia al servicio del embajador Diego Hurtado de Mendoza, regresando a España en 1540 para ejercer de profesor de Letras Clásicas en la Universidad de Alcalá.​

Durante muchos años se especuló sobre su relación con Hernán Cortés, al punto de que se llegó a afirmar que fue su capellán e incluso su biógrafo asalariado. Existió tal relación,​ porque sí es cierto que lo conoció y que se movió en su círculo íntimo de amistades, pero no lo acompañó en ninguna de sus expediciones de conquista

El autor conoció personalmente a Hernán Cortés, pero nunca cruzó el Atlántico

Gómara dejó testimonio de que conoció a Cortés durante su primer viaje entre 1529-1530 y que posteriormente volvieron a encontrarse en 1541 en la campaña de Argel. Finalmente ambos coincidieron en sus estancias en Valladolid y Madrid entre 1544-1546.

El cronista, no obstante, jamás cruzó el Atlántico, siendo sus fuentes históricas principales las Décadas de Pedro Mártir de Anglería, las Cartas de de relación de Fernando Cortés y la Historia general y natural de las Indias de Fernández de Oviedo. Sin embargo, como señala la responsable de esta edición, Belinda Palacios, “más allá de las fuentes históricas, cabe destacar las relaciones de amistad que forja Gómara a lo largo de su vida con la elite letrada de su tiempo, pues estas serían sumamente útiles para ayudarlo a conseguir informaciones para su obra y acceder a documentos oficiales”.

Estructura

En la primera parte del libro, Gómara sitúa geográficamente este Nuevo Mundo apoyándose en autores clásicos que sustentan sus conocimientos náuticos y cosmográficos, e incluye las costumbres de los pueblos indígenas y otras curiosidades sobre sus lenguas. Tras ello, dirige el relato hacia la conquista de México, partiendo de la biografía de Cortés como hilo conductor para delinear poco después su itinerario hacia la toma de Tenochtitlan y concluir con su muerte. Aunque articula su crónica en torno a la hazaña de estos pocos hombres que dominaron buena parte del continente americano en apenas sesenta años, también podemos leer entre líneas los reproches que vierte hacia la propia Corona. El fraile no duda en tirar de ironía y rechazar la violencia y codicia de los soldados españoles sobre los pueblos nativos. Unas críticas que solo figuran en la primera versión del texto y que el propio cronista atenuó en las posteriores. Puede que aquí se encuentre una de las razones por las que el texto fue prohibido solo un año después de su publicación.

Con esta minuciosa edición de Belinda Palacios, ilustrada por varios mapas con los enclaves más relevantes y los recorridos de los conquistadores, se pone disposición del lector la crónica íntegra de López de Gómara después de muchos años de difícil acceso. Una oportuna lectura para este año en el que se cumple el V Centenario de la toma de Tenochtitlan.

Compartir el artículo

stats