Las farmacias se quedan sin Lexatin de 1,5 mg, la principal pastilla para la ansiedad

El desabastecimiento de este medicamento es total en las boticas viguesas, donde solo queda ya un genérico disponible

Alertan ante posibles faltas de otros fármacos clave en enero

Una farmacéutica despacha en una farmacia.

Una farmacéutica despacha en una farmacia.

“No tenemos, solo te podemos ofrecer un genérico”. Esa es la frase que decenas de farmacéuticos de Vigo están repitiendo a diario a las personas que acuden con su receta a por Lexatin, concretamente el de 1,5 miligramos, el medicamento más utilizado y prescrito para tratar la ansiedad y estados generales de nerviosismo. Y es que hay una rotura de stock total del fabricante, comercializado y distribuido en España por Laboratorios Rubio. Al ser una benzodiacepina, un medicamento muy sensible para la salud mental, muchos pacientes no están aceptando el único genérico que ofrece ahora mismo el mercado, por lo que la única alternativa que tienen es que el médico les ajuste el tratamiento.

El Lexatin es la marca con la que se comercializa el bromazepam que, administrado a dosis bajas, como es el caso de las pastillas de 1,5 miligramos, las que actualmente faltan en las farmacias, alivian la tensión psíquica o la ansiedad. Médicos de familia y psiquiatras recetan Lexatin a pacientes que presentan síntomas de ansiedad, tensión, depresión, nerviosismo, agitación y que tienen dificultades para dormir.

En caso de no aceptar el genérico y no acudir al médico a un ajuste del tratamiento por miedo a la desestabilización, la última opción que le queda a las personas que toman Lexatin de 1,5 miligramos es buscar una farmacia a la que le quede alguna caja de este fármaco a la que no haya dado salida. Es la única alternativa, peregrinar por distintas boticas en busca de alguna caja perdida. Porque por mucho que se quiera reclamar al distribuidor, el pedido no va a prosperar porque hay un total desabastecimiento.

Hay que tener en cuenta que, al tratarse de un psicofármaco, las recetas de la sanidad pública española no valen en Portugal, por lo que los pacientes no pueden acudir a farmacias del país vecino a conseguir el Lexatin de 1,5 miligramos, como sí sucede con otros medicamentos que están agotados en España.

Los problemas de desabastecimiento en las farmacias han sido una constante en los últimos meses. Sin ir más lejos, otros medicamentos muy habituales para tratar la ansiedad, como el Trankimazin, también han estado agotados. Este último además es un fármaco que está fluctuando continuamente en el mercado. Es decir, cada cierto tiempo hay desabastecimiento, con las complicaciones que ello genera. Ahora mismos el que está agotado es el de tres miligramos.

Ozempic

Un medicamento con problemas de suministro y que sí está causando dificultades porque no tiene sustituto es el Ozempic de un miligramo, un medicamento contra la diabetes que se utiliza junto con la dieta y el ejercicio para tratar a pacientes adultos con diabetes de tipo 2 que no se controla de forma satisfactoria. Aunque en España aún no esté oficialmente indicado para ese uso, endocrinos gallegos consultados confirman que ya se usa para tratar la obesidad grave, a veces para evitar a los pacientes una cirugía bariátrica (operación para disminuir el volumen de la cavidad gástrica). Eso sí, la cobertura pública solo financia la indicación para la que está aceptado: diabéticos mal controlados con el sistema habitual y con obesidad.

Desde las farmacias hay una cierta incertidumbre ante la falta de algunos de estos medicamentos. Desde las principales distribuidoras se viene insistiendo en los problemas en la cadena de suministro, alegando falta de cartón, de papel para elaborar los prospectos o aluminio para hacer los blíster. “Ya no sabemos qué pensar. Es ya mucho tiempo en el que estamos teniendo faltas de medicamentos y las causas que nos dicen son muchas”, explican desde la farmacia de Sárdoma.

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Algunas boticas viguesas están llevando a cabo además pedidos más elevados que los habituales de determinados fármacos para tener stock de sobra ante posibles desabastecimientos que se puedan producir en enero, un mes crítico. Este 2023 sin ir más lejos los dos primeros meses del año se produjo el mayor pico de faltas de fármacos en las boticas.

La postura oficial de las autoridades farmacéuticas es que no hay alarma alguna y que los medicamentos que faltan tienen sustitutivos en el mercado en forma de genéricos. Pero lo cierto es que no todos lo tienen y algunos, como el Lexatin de 1,5 miligramos, los pacientes son muy reacios a cambiarlo por otro aunque tenga el mismo principio activo.