El encendido de la calefacción en edificios se adelantó este año ya al mes de octubre

La elevadísima humedad por los temporales y la caída de precios de gas y gasoil llevaron a los administradores de fincas a activar el calor central dos meses antes de lo habitual

Sala de calderas de un edificio.

Sala de calderas de un edificio. / Carlos Ponce

Vigo se acercó este año a su récord histórico de días seguidos lloviendo. Prácticamente en todo el mes de octubre los cielos estuvieron descargando agua de forma constante sobre la ciudad, algo completamente excepcional en esa época del año y a lo que la gran mayoría de la sociedad no estaba acostumbrada. Las comunidades de vecinos han tomado medidas para esta anomalía climatológica que especialmente ha provocado una enorme humedad en los edificios de viviendas. Así que, por primera vez en la historia, los administradores de fincas dieron luz verde para encender las calefacciones ya en el mes de octubre no por el frío, sino para hacer frente a esa humedad y por la demanda especialmente de los vecinos más mayores. “Normalmente hasta noviembre nunca se activaba. Este año ha sido excepcional, también ayudado porque el gas y el gasoil están a precios asequibles”, asegura Roberto González, administrador de fincas en la viguesa Segurcom. Este adelanto se da en aquellos edificios que cuentan con calefacción central.

Hay que tener en cuenta no obstante que la situación de las cuentas de las comunidades de vecinos no está pasando por su mejor momento. Por lo general, están teniendo que afrontar derramas para cubrir los gastos del anterior invierno, en el que el gasoil y el gas sí que estaban a precios disparados y generó, entre otras cosas, auténticas telarañas en las cuentas comunitarias. Una situación además que ha provocado que varios edificios de viviendas hayan aprobado subir las cuotas de la comunidad para aliviar la situación económica de las cuentas comunitarias. El año pasado incluso hubo que limitar las horas de uso de calefacción porque no se podía asumir el gasto en gasoil que suponía la caldera.

Más allá de todo ello, el propio Colegio Oficial de Administradores de Fincas de Galicia (Coafga), en colaboración con la compañía Stechome, han puesto en marcha una campaña de sensibilización para hacer llegar a las fincas algunas claves para reducir la factura energética de cara a este invierno y que busca bajar más de un 10% lo que se paga.

Así, uno de los consejos es revisar los horarios de encendido del alumbrado comunitario, de los motores de extracción y ventilación así como las consignas de impulsión de la calefacción centralizada. También piden racionalizar el consumo energético en los sistemas comunitarios como una fuente de ahorro instantáneo, así como conservar el calor en el interior de las viviendas reduciendo la ventilación de las mismas a diez o quince minutos al día.

Otra de las claves sería revisar las potencias eléctricas sobre los suministros de la comunidad y gestionar los ajustes correspondientes. Así, los administradores de fincas recomiendan solicitar un análisis o estudio técnico sobre la instalación de variadores o arrancadores que minimicen el impacto en los picos de potencia. Otra de las recomendaciones es ajustar la puesta en marcha de la calefacción únicamente por debajo de diez grados, estableciendo consignas distintas según horarios o situaciones climatológicas.

El Colegio Oficial de Administradores de Fincas también aconseja a sus colegiados, que gestionan las comunidades de vecinos, que prioricen las inversiones que reduzcan la demanda y la dependencia energética, iniciando procesos en el desarrollo de una estratégia clara de ahorro y eficiencia. Consideran que “es el momento de apostar por la implantación de energías renovables y procesos de rehabilitación energética”. También es importante contar con sistemas de monitorización del consumo eléctrico para evitar por ejemplo la picaresca de algunos vecinos que en ocasiones conectan electrodomésticos como lavadoras o neveras en los trasteros, para consumir electricidad comunitaria pese a ser ilegal.

Hay que tener en cuenta además que la mayoría de administradores de edificios viviendas de Vigo llevan meses manos a la obra negociando con las empresas comercializadoras de gas para cerrar tarifas fijas a costa de ciertas condiciones y evitar salir al mercado libre. Concretamente, están cerrando acuerdos de unos ochenta megavatios la hora. Para conseguir esas tarifas ventajosas, lo que hacen los administradores de fincas es llamar a la puerta de comercializadoras que acaban de llegar al mercado y que en muchos casos realizan ofertas agresivas para captar nuevos clientes. Los profesionales están siempre estudiando el mercado para ver si es más ventajoso cambiarse de compañía. En caso de que otra empresa suministradora de gas haga una oferta más barata, se cambian.

Los bloques de vecinos que cuentan ya con estas tarifas negociadas son tanto aquellas que tienen calefacción central como las que funcionan con contadores individuales. El objetivo es evitar sorpresas en la factura.