Lleno total en los restaurantes hasta final de año por las cenas de empresa

Conseguir mesa un fin de semana para grandes grupos en el centro es ya misión imposible | La mayoría de restaurantes pide una señal o el pago total por adelantado

Porta do Sol, de nuevo ayer atestado de visitantes.  // R. Grobas

Porta do Sol, de nuevo ayer atestado de visitantes. // R. Grobas / Carlos Ponce

Empieza diciembre, el mes por excelencia de las grandes cenas tanto de empresa como de grupos de amigos. Y los restaurantes de la ciudad, especialmente en el centro, están empezando a estar ya completamente llenos los viernes y los sábados: ya no pueden aceptar más reservas de mesas grandes porque no tienen espacio ni horas libres hasta 2024. “La gente se está animando, el volumen de reservas que estamos apreciando es muy bueno”, reconoce César Ballesteros, presidente de la Federación Provincial de Empresarios de la Hostelería de Pontevedra (Feprohos).

Los hosteleros están apreciando varias tendencias de cara a este año. En muchos casos ya no son las empresas las que organizan las cenas, sino que lo que se celebran son encuentros por departamento. Es decir, las plantean más entre los compañeros de trabajo, por lo que el número de comensales por mesa es más reducido que en las cenas de empresa tradicionales. “La gente ahora busca estos eventos más para socializar”, apunta Ballesteros.

Hay un factor obviamente que hay que tener en cuenta en Vigo a la hora de valorar las cenas de estas épocas: el alumbrado navideño. Y es que son muchos los que aprovechan para celebrar estos eventos como un aliciente para ver las luces de Vigo. Grupos de amigos de distintos municipios se reúnen en Vigo para la cena aprovechando que está todo el centro con las atracciones navideñas. Ese es otro de los perfiles que más están recibiendo los restaurantes de la ciudad en estas fechas.

En estas cenas para grupos se trabaja con menús cerrados y, para paliar la enorme subida que los hosteleros han tenido que afrontar, lo que están haciendo muchos restaurantes es preparar menús “imaginativos” para evitar incrementar demasiado el precio a los clientes. No obstante, se calcula que las subidas serán de entre un 15 o un 20%. El precio en estos casos es negociado siempre de antemano y no sucede lo mismo que en comidas o cenas habituales, en las que los clientes no saben cuánto van a pagar hasta que piden la cuenta.

Además, con el objetivo de que lleguen cancelaciones a deshora o de que haya reservas en los que los comensales ni aparezcan, son muchos los restaurantes vigueses que apuestan por cobrar por adelantado para evitar pérdidas económicas, y otros lo que hacen es pedir al menos una señal.

Estas actuaciones se enmarcan dentro de la ofensiva de los restaurantes vigueses contra los clientes que reservan mesa y que posteriormente no aparecen, sin avisar ni cancelar en ningún momento. Más allá de las cenas de empresa, es ya algo habitual que los locales cobren una penalización de cuarenta euros por persona en las reservas que no se presentan. ¿Y cómo lo hacen? Solicitando de antemano los datos de su tarjeta bancaria, donde posteriormente realizan el cargo en caso de no cancelar la mesa o no presentarse.

La no presentación de los clientes que tienen reserva trae de cabeza a los cocineros, que en Vigo están dispuestos cada vez más a ponerle cerco con sistemas para realizar reservas que son ya habituales desde hace tiempo fuera de Galicia y, sobre todo, en la alta cocina o los restaurantes con cocina de autor.