El asesino de Judith intentó estrangularla cuando se defendía

La víctima tenía hematomas en el cuello y brazos que evidencian un forcejeo

La investigación apunta a que murió donde fue localizada

Numerosas hipótesis rodean al crimen de Judith Muñoz González, una vecina de Vigo de 37 años que fue hallada muerta detrás de un pequeño muro tras un contenedor en un polígono de O Porriño el pasado jueves. La Guardia Civil sigue trabajando para tratar de localizar al novio brasileño de la víctima, al que se le pierde la pista cuatro días después que a ella. Ambos residían en una vivienda okupada de Camiño Redomeira, junto a calle Aragón, pese a tener un orden de alejamiento tras una sentencia condenatoria por un delito de maltrato leve.

La posible participación o no de este ciudadano brasileño de 44 años en el crimen todavía está por dilucidar, ya que los investigadores también mantienen abierta la posibilidad de que todo fuese resultado de una desavenencia con un cliente. Y es que Judith salió la madrugada del sábado 18 a ejercer la prostitución. La negativa de este a pagar por el servicio pudo estar detrás del forcejeo que mantuvo la víctima con su agresor.

Asfixia

La autopsia confirmó que la causa de la muerte fue la asfixia. La mujer fue hallada con un paño tipo bayeta o similar a las que se suelen llevar en los coches para limpiar el salpicadero en la boca, si bien presentaba otras heridas. Se trata de hematomas en el cuello y brazos que evidencian un forcejeo entre ambos. La víctima era una mujer menuda, con un peso que rondaba los 40 kilos, y fue fácilmente inmovilizada por el agresor aunque ella intentó defenderse. Todo apunta a que el homicida intentó estrangularla para finalmente asfixiarla con el trapo que introdujo en su boca.

Otra de las informaciones que ha podido revelar la investigación tiene como protagonista el lugar donde fue hallado el cadáver, casi cinco días después de su desaparición. Y es que las pistas recabadas en este escenario parecen indicar que fue ahí donde se produjo la muerte. El lugar aunque se trate de una carretera abierta, no está tan a la vista de los conductores, ya que el cuerpo de Judith estaba junto a un muro de piedra detrás de un contenedor de basura. El frío que hizo en Porriño la semana pasada pudo favorecer la conservación del cadáver y que este se encontrase durante días en el mismo punto en el que fue localizado la tarde noche del jueves 23 de noviembre.

Análisis

El trabajo de campo de los investigadores también se mezcla con el de otros profesionales, que remitieron múltiples muestras para su análisis a Madrid, entre ellas evidencias que muestren una presunta agresión sexual, aunque tras la autopsia no se recabaron indicios que apunten a esta posibilidad. La causa judicial continúa bajo secreto de sumario.

A mayores de la búsqueda de este ciudadano brasileño de 44 años que acumula un historial delictivo en su país, también se suma el de una furgoneta blanca tipo Berlingo. Según apuntan los testigos, la joven viguesa fue vista junto a una el día de su desaparición.

Episodios de malos tratos

La mujer, que tenía una hija menor de edad, había sido víctima en tres ocasiones de violencia de género, hechos que motivaron la apertura de otros tantos expedientes en el Sistema VioGén, el último de forma reciente en relación con el hombre al que se busca y por el que se le aplicó una protección policial que estaba vigente hasta marzo de 2024, si bien, según las fuentes consultadas, el seguimiento cesó porque la víctima no contestaba a las llamadas de los agentes. En todo caso, diversas fuentes señalan que en este momento no hay nada concluyente sobre la autoría del crimen, que permanecen todas las líneas de investigación abiertas y que se indaga también intensamente, concretan, en el hecho de que la víctima ejercía la prostitución y pudo haber tenido algún problema con un cliente, así como en sus supuestos problemas de drogadicción.