Halloween arraiga entre los vigueses

El chocolate desplaza a los helados en la elección de dulces y cada vez son más los encargos de chuches terroríficas | Libros y series se cuelan en el “consumo del miedo”

Un escaparate en el centro de Vigo, ya preparado para el Samaín

Un escaparate en el centro de Vigo, ya preparado para el Samaín / José Lores

Los días grises han traído más que un cambio de armario. Son muchas las tiendas de la ciudad que decoran sus escaparates con calabazas, telarañas, fantasmas y otros elementos propios de Halloween, una fiesta que las películas americanas ha metido en el ideario colectivo y que hoy, una década después de su incursión en el tejido comercial local, se ha convertido en motivo de celebración para los vigueses. Eso sí, de puertas para adentro y para bares, a juzgar por la discrepancia entre calle y ventas.

“Se vende un montón. Llevamos desde el 16 de septiembre vendiendo dulces de Halloween y no paramos”, comenta una de las encargadas de Lovi Vialia. La tienda ofrece desde chucherías hasta elementos de decoración. Pero las dependientas destacan la gran demanda de caramelos y “bolsas” para llenar de chuches en el ya adquirido “truco o trato”. El clásico cesto se cambia por cubos de colores con formas molonas, como calaveras, robots locos o fantasmas, aunque la calabaza sigue siendo la estrella. “Nos hacen encargos para fiestas, también los adultos”, aseguran ellas.

Los nuevos cubos para recopilar los caramelos del 'Truco o Trato'

Los nuevos cubos para recopilar los caramelos del 'Truco o Trato' / FDV

Sin salir del centro comercial, tiendas de ropa muestran mucho más que disfraces. Son prendas al más puro estilo de las pelis de Tim Burton (faldas de tul, encajes y negro, mucho negro. También para niños).

Ropa para niños que celebran la fiesta de los muertos

Ropa para niños que celebran la fiesta de los muertos / FDV

En la superficie la cosa cambia. Vigo consume Halloween, pero la calle no se engalana como sí lo hace en Navidad. Son los comerciantes los que deciden. Así a lo largo de Urzáiz se alternan grandes clásicos comercios de disfraces como Centroxogo, donde una “novia cadáver” preside el escaparate. Las discretas guirnaldas naranjas de Aristocrazy, o la explosión de imaginación de cadenas como Tiger, que se viste de arriba a abajo anunciado lo inevitable... El Día de Muertos, que dicen los mexicanos.

“Llevo diez años en Tiger y he visto como en Vigo hemos pasado de no vender nada a que haya cosas agotadas”, reconoce la responsable de la tienda, ataviada con una corona de flores bermellón de Catrina. “Tuvimos hace unas semanas una máquina de humo, pero voló porque la gente prepara fiestas. Y no solo para niños”, comentan sus compañeros. Como otras cadenas y grandes superficies presentes en Vigo, las campañas, son aprovechadas al máximo. Y motivos dedicados a Halloween se unen en un mismo espacio con los adelantos de Navidad. Un movimiento de marketing acertado según apuntan, porque “la gente pica”.

Sorprende ver establecimientos aderezados con elementos de susto y muerte, que nada tienen que ver con las campañas comerciales. Como una farmacia en Policarpo Sanz o una tienda de decoración en Velázquez Moreno, donde se pueden encontrar desde disfraces infantiles hasta loza, muñecos y objetos de decoración inspirados en las calabazas y las hojas del otoño.

Ricón de lectura de misterio, terror y cultura del Samaín, dedicado a niños y jóvenes

Ricón de lectura de misterio, terror y cultura del Samaín, dedicado a niños y jóvenes / FDV

Orgullosos del Samaín

Ni que decir tiene que los heladeros comentan la bajada de venta de este dulce frío, aunque sigue su consumo. En contraposición, aumenta la venta de galletas decoradas con arañas, ojos que sobresalen o brujas. Un tirón al que se han sumado confiterías míticas como El Molino. Y es el chocolate el protagonista de estas fechas, eso sí, reconvertido en bichos de todo tipo, telarañas y otras obras propias de la industria del terror. “La gente hace encargos para fiestas a nuestro equipo de catering”, afirman las dependientas.

Pero si hay algo que está empezando a calar es la difusión de la cultura popular, pagana y celta puramente nuestra, gallega. Así, en medio de este terremoto de lo anglosajón, espacios literarios como Casa del Libro, dedica una selección para niños y jóvenes, con algunos de los mejores textos de miedo y misterio. Junto con obras de divulgación sobre el origen del Samaín, (el final de la cosecha, la llegada del otoño y los rituales dedicados al dios sol celtas) y su relación con Halloween.

“Empezamos haciendo un rincón, pero cada vez nos los piden más. Muchos padres quieren que sus hijos conozcan sus orígenes. Se está volviendo a la raíz celta”, explican en la librería. En el caso de los adultos, parece que este tiempo anima también al consumo de series y cine ambientado en estas temáticas, entre la historia, la tradición y los misterios del inframundo.

Éxito del “Bono Comercio”, agotado en 10 días

La cuarta edición del Bono Activa Comercio de la Xunta de Galicia permitió movilizar alrededor de 12 millones de euros en ventas, agotando su presupuesto en menos de 10 días (tras su activación el pasado día 9 octubre). En el programa, destinado a atraer nuevos clientes a los establecimientos locales y reducir el impacto de la inflación en las familias, participaron más de 6.700 establecimientos de toda Galicia, beneficiando a más de 124.300 clientes. El director general de Comercio y Consumo, Manuel Heredia, visitó ayer en Vigo diferentes establecimientos participantes y se reunió con representantes de Federación de Comercio de Galicia, la Federación de Comercio de Pontevedra y la Asociación de Comerciantes del Calvario, destacando la buena acogida de la iniciativa. En Vigo se sumaron cerca de 500 comercios, movilizando más de 1,1 millones de euros en ventas.