Las desavenencias entre “ex” dilata hasta una década las liquidaciones de gananciales

La dificultad está en “reconstruir” lo abonado hasta el divorcio | “Apelan cualquier peritaje sobre los bienes”, dicen en el juzgado

Las desavenencias entre “ex” dilata hasta una década las liquidaciones de gananciales

Las desavenencias entre “ex” dilata hasta una década las liquidaciones de gananciales / e. villanueva

Si bien la carga de trabajo en los Juzgados de Primera Instancia especializados en Familia ha dejado de estar centrada en los procedimientos relativos a las parejas –separaciones o divorcios– en detrimento de los internamientos psiquiátricos a las revisiones de incapacitaciones en base a la nueva Ley de Dependencia, hay un tipo de asunto que puede llegar a enquistarse durante años debido, precisamente, a las desavenencias entre los excónyuges. Y aunque no se contabilizan por decenas, el trabajo que supone para los juzgados su tramitación no es baladí. Se trata de los procedimientos de liquidación de sociedades de gananciales.

Se trata del régimen económico por el cual los cónyuges ponen en común las ganancias y beneficios obtenidos por cualquiera de ellos durante el matrimonio. Cuando se pone fin a esta relación con el divorcio, se procede también a la liquidación de estos bienes gananciales. “Cuando se trata de un mutuo acuerdo, todo es muy sencillo y rápido, pero esto pasa muy pocas veces. Hay desacuerdo entre las partes en la formación del inventario, peritaje, etc., y casi todos los informes son apelados por los excónyuges”, explican fuentes judiciales.

Concretamente, en un procedimiento de liquidación de gananciales hay dos fases: la de inventario y la de liquidación. La primera consiste en la distinción de qué bienes, tanto muebles como inmuebles pertenecían a ambos cónyuges indistintamente de su valoración económica. “La dificultad de este proceso está en reconstruir esos años atrás. Porque las partes pueden contabilizar todo lo que consideren ganancial. Pocas veces se llega a un acuerdo y esto genera retrasos”, explican estas mismas fuentes judiciales.

"Si tienen mucho dinero se pelean por él, y si no, hasta por la Thermomix o el impuesto de la basura de hace años”

Tanto es así que pueden llegar a eternizarse durante años –al menos dos juzgados cuentan con procedimientos abiertos una década atrás– al tener también que solicitar desde estos órganos oficios a los bancos para saber lo que se ha abonado o no por cada parte.

Una vez se han fijado los bienes que van a ser objeto de reparto, comienza la fase de liquidación. En ella se van a asignar los bienes en concreto a cada una de las partes. Al no haber tampoco, habitualmente, una avenencia entre los cónyuges, se procederá al nombramiento de contador-partidor y peritos, tanto de parte como la designación de uno judicial. “Apelan toda valoración o tasación hecha por el juzgado, lo que acaba eternizando estos procesos. Si tienen mucho dinero se pelean por él, y si no, hasta por la Thermomix o el impuesto de la basura de hace años”, añaden profesionales de uno de estos órganos de Familia de la ciudad.

  • Procedimientos abiertos desde 2011

    Los Juzgados de Familia de Vigo cuentan con procedimientos de liquidación abiertos hace una década por la falta de acuerdos.

  • Fase de inventario y posterior liquidación

    Primero los excónyuges deben fijar qué bienes son gananciales para posteriormente tasarlos y repartirlos.

  • Oficios a bancos, peritajes y un partido

    Los juzgados deben remitir oficios a bancos sobre lo abonado por las partes, nombrar a un contador y tasar los bienes.

Avalúo de los bienes

Aquí es donde entra el avalúo de los bienes; el contador determina un valor para los bienes inventariados en la primera fase, que deberán repartirse a partes iguales entre los excónyuges. Por último, se procede a la liquidación y adjudicación como tal, donde se hace una descripción detallada de los bienes que van a adjudicarse a cada uno, las deudas que tengan que compensarse entre los excónyuges y las particiones de bienes no puramente líquidos. “Precisamente tenemos sobre la mesa un procedimiento de liquidación de gananciales que lleva abierto desde 2011 porque es un trabajo arduo con posibilidades de recurso”, relata uno de estos juzgados. A lo largo del primer trimestre de año, se presentaron entre los tres juzgados de Familia de Vigo un total de 11 nuevas liquidaciones de bienes gananciales.