Cuatro de cada diez maltratadores tienen antecedentes por agredir a otras parejas

La Policía Local protege en Vigo a 182 mujeres de la violencia machista, de las que 37 están en riesgo alto o extremo | La edad de las víctimas es cada vez menor

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Las órdenes de protección ya no llegan solo por vía judicial, pues la entrada en vigor del Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género, (Sistema VioGén), del Ministerio del Interior, obliga ahora a las fuerzas de seguridad a evaluar riesgos y realizar un seguimiento independientemente de que haya o no medidas judiciales. En Vigo, Policía Local, Nacional y Autonómica se reparten la protección de las víctimas de violencia de género. En el caso de los primeros, de este servicio se encarga el Equipo de Vigilancia y Apoyo Policial (EVAP). A lo largo del último año, se controlaron 182 casos, 86 de ellas nuevas, pero si hay una cifra en las estadísticas de esta unidad a lo largo del 2022 fue sin duda la cifra de agresores que contaban con más de una víctima: un total de 33. Esto indica que la cifra de antecedentes por malos tratos o violencia machista por parte de estos agresores representa casi el 40% de los casos nuevos que los agentes han tenido que gestionar.

Orden de alejamiento

Lo cierto es que cada vez son más las mujeres que deciden interponer denuncia ante los juzgados o diferentes cuerpos de seguridad ante un mínimo episodios de malos tratos, pero aún así , no todas cuentan con órdenes de protección por parte de los juzgados. Concretamente, en un total de 63 casos, esta orden de alejamiento fue cancelada bien por sobreseimiento o archivo de la causa o bien por vencimiento de la medida cautelar o sentencia. El gran problema de esta situación es que si el agresor se les acerca no comete quebrantamiento, un delito que lleva aparejada prisión en muchos casos. A mayores, otro dato que también resulta llamativo de estas estadísticas es que cerca del 10% de las víctimas optan por renunciara esta protección policial, en su mayoría porque reanudan la convivencia o relación afectiva con el varón denunciado.

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alejamiento W / Hugo Barreiro

Nivel de riesgo

Para establecer cómo gestionar esta vigilancia y apoyo a la víctima es necesario determinar el nivel de riesgo en el que se encuentra. En un total de 67 de los 182 casos totales operados por la EVAP, la víctima se encontraba en un nivel medio, 51 en riesgo bajo y en 29 casos no había riesgo apreciado. Por la contra, 35 mujeres sí se encontraban en riesgo alto y dos de ellas en extremo, por lo que el acompañamiento a la víctima es total durante toda la jornada hasta que se realice una nueva valoración.

Edad de la víctima

Llamativo es también el cambio de perfil tanto en la víctima como en el agresor. A tenor de los datos facilitados por la EVAP, cada vez la mujer agredida es más joven subiendo cerca de un 10% el porcentaje de mujeres entre los 20 y 29 años que han sufrido malos tratos. También se han encontrado incluso con la vigilancia de tres menores de edad. “La EVAP, acorralando a los maltratadores y protegiendo a las víctimas. Impulso a la igualdad”, aplaude el alcalde Abel Caballero sobre el trabajo de la unidad municipal.

Domicilio familiar

Lo que sí es habitual es que esta violencia de género, y es precisamente el gran handicap con el que cuentan las víctimas a la hora de trasladar su historia a los juzgados, es que estos episodios de violencia tengan lugar en el domicilio familiar. Y es que prácticamente en la mitad de los casos nuevos que los agentes han tenido que controlar, víctima y agresor mantenían una relación de pareja con convivencia. Por la contra, dos de cada diez y habían puesto fin a su relación cuando se produjeron los malos tratos.

La protección y trabajo policial se completa con la dedicación del Juzgado de Violencia sobre la mujer nº 1 de Vigo. El tribunal asumió en 2022 un total de 1.160 asuntos penales y, en lo que va de año, ya se superan los 120. Y eso sin contar los procedimientos civiles ya que esta sala también se encarga de los pleitos de separación y divorcio –y las medidas relativas a los hijos menores de edad en caso de haberlos– en aquellos casos en los que se abrió un procedimiento judicial por delito de violencia de género.

Caso en instrucción

Actualmente, tiene sobre la mesa uno de los casos de violencia de género más grave: el asesinato de Beatriz Lijó a manos, presuntamente, de su exmarido, Ángel Rodríguez, Lito, en Baiona a principios de este mes de febrero. Este pasado viernes volvió a comparecer el investigado, que se encuentra en situación de prisión provisional, ante la magistrada para declarar todo lo que decidió callar en las comparecencias previas.

Pasados doce días de su detención, y tras una evaluación psiquiátrica en el que los profesionales del Álvaro Cunqueiro denotaron que no padecía ningún tipo de trastorno ni impedimento cognitivo o intelectivo, Ángel Rodríguez terminó confesando el crimen de su exmujer, supuestamente motivado por haber perdido la custodia de sus dos hijos tan solo dos meses antes.

Para tratar de mitigar las posibles penas de prisión en caso de condena, la defensa de Rodríguez ha solicitado una serie de atenuantes que deberán ser aceptados por la magistrada; por un lado el de arrebato, el de confesión y también el de reparación del daño; esto es la consignación de la posible cantidad en concepto de responsabilidad civil que pudiera corresponderle a los hijos o familiares de la fallecida. El hombre carecía de antecedentes ni tampoco denuncias por violencia de género, si bien Beatriz, abogada y funcionaria de Hacienda llegó a confesarles a sus amigas que ‘Lito’ llegó a perseguirla en varias ocasiones por Baiona tras el divorcio.