El fenómeno de la Navidad de Vigo se coló ayer en el debate del Congreso de los Diputados. Y lo hizo con muchas risas; sobre todo en el lado de la bancada del Gobierno. Al fin y al cabo se trataba de una burla. Pero no hacia la ciudad olívica. Tampoco a sus luces. El zasca navideño con retranca gallega iba para el líder de Vox, Santiago Abascal. ¿Quién se lo lanzó? Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno.

Fue durante el turno de réplica del líder socialista, en el que Sánchez quiso burlarse de la moción de censura anunciada por Vox a principios del pasado mes de diciembre. O más bien de que hayan pasado ya 45 días sin que haya todavía registrado la moción de censura en el Parlamento. La guinda de su burla hacia Santiago Abascal fueron las luces de Navidad de Vigo.

Las luces de Navidad de Vigo fueron la guinda de la burla de Sánchez a Abascal

Pedro Sánchez, en tono jocoso, se dirigió a Abascal para burlarse de este retraso: "Llevamos 45 días señor Abascal y usted sigue sin presentar la moción de censura. Al principio yo lo atribuí a que había que buscar candidato o candidata. Luego pensé que se debía a las navidades... como le pasó en verano: las comidas, las cenas, amigos, las cenas de trabajo... Pero hombre, señor Abascal, hace más de medio mes que que se apagaron las luces de Navidad hasta en la ciudad de Vigo", le espetó el presidente del Gobierno aludiendo a los dos meses que dura la campaña en la ciudad olívica y cuya iluminación no se apagó hasta el 15 de enero. "¡Ya no queda turrón!", añadió Sánchez entre carcajadas y aplausos de buena parte de los diputados.