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Los cebos con veneno y cuchillas para perros vuelven a extenderse por la ciudad

Dueños de mascotas denuncian la presencia de alimentos con raticida o clavos en el entorno de Coia o Torrecedeira | Algunos animales de compañía, salvados “de milagro”

Salchicha con cuchillas en un parque de Vigo. |

Los enemigos de los animales hacen presencia de forma recurrente en las calles de la ciudad. Cada cierto tiempo, en las zonas de paseo para perros, aparecen veneno o trampas para los peludos, normalmente matarratas escondido en comida o clavos dentro también de algún alimento. En los últimos tiempos, la novedad es introducir cuchillas de afeitar dentro de salchichas, que han aparecido recientemente en el parque de A Seara, una de las zonas de Vigo más habituales para ir a pasear con los canes. Veterinarios de la zona ya han alertado que han sido varias las mascotas que han comido esas salchichas y que se han salvado “de milagro”. Sin embargo, lo mejor en estos casos es que los dueños de los perros estén atentos para evitar que los animales no ingieran ninguna de estas trampas porque, en caso de no detectarlo a tiempo, ya puede ser demasiado tarde para salvar su vida.

El problema es que esos cebos con cuchillas no se han encontrado únicamente en el parque de A Seara, donde incluso ubicado en el entorno de la calle López Mora y Torrecedeira y donde se ha reclamado recientemente la presencia de la Policía Local. Vecinos de O Calvario, Coia o Samil han alertado también de la presencia de veneno para perros, algo que ha hecho saltar las alertas entre las personas que pasean con sus mascotas por estas zonas, pues el boca a boca se ha disparado en los últimos días.

En el caso de las intoxicaciones por raticidas, igualmente se recomienda estar atentos a posibles signos sospechosos porque, aunque también depende de otras variables, como la cantidad de veneno ingerido, cuanto más se tarde en suministrar el tratamiento, más posibilidades hay de mortalidad. Es importante que los dueños estén atentos a sus perros para darse cuenta cuándo toman veneno y llevarlo inmediatamente a un profesional. En este caso, las posibilidades de que fallezca son mínimas. Porque en las primeras horas se le practica un lavado de estómago, se le induce el vómito y se le pone el antídoto (vitamina K), que restablece el estado de coagulación normal del animal.

Los responsables de estos cebos utilizan fundamentalmente raticida dentro de pequeñas bolas o bolsitas que desprenden olor a comida, provocando que los animales confundan el veneno con alimentos. Su ingestión rompe los vasos sanguíneos de los perros, causándoles hemorragias en diferentes partes del cuerpo y también vómitos, convulsiones y somnolencia prolongada. Hay que tener en cuenta además que estos síntomas no suelen manifestarse hasta pasados varios días desde la toma del veneno, cuando ya puede ser demasiado tarde para salvar la vida del animal.

Sanciones y penas

El hecho de envenenar a un perro o gato, independientemente de quién sea su propietario, está castigado específicamente por el artículo 336 del Código Penal con penas de dos años de prisión. En su caso se podría sumar la responsabilidad civil abonando una indemnización y haciendo frente a los gastos de curación, así como a las correspondientes costas judiciales. Además, la colocación de cebos envenenados en vías públicas es una práctica prohibida por la legislación y la normativa autonómica y europea.

No obstante, para que el peso de la ley caiga sobre el responsable de las intoxicaciones de mascotas, es imprescindible la puesta de la denuncia pertinente.

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