El brazo que conecta Tomás A. Alonso con la avenida de Beiramar, la calle Ramón Soler, vuelve a estar abierto al tráfico. La instalación de un colector de pluviales en este vial y los trabajos de urbanización en Esturáns –donde se ubicará el nuevo parque de bomberos– obligaron a restringir el acceso desde principios del mes de junio.

Esta calle es uno de los atajos que utilizan multitud de conductores a diario al permitir ir desde Tomás A. Alonso hacia la avenida de Beiramar sin tener que pasar por los semáforos de la Praza da Industria y la calle Coruña, zonas por las que es más probable encontrar complicaciones de tráfico. De este modo, vuelve a permitirse este giro a la izquierda a la altura de La Artística para conectar dos de los viales más largos de la ciudad, paso que permite desahogar la circulación rodada en el entorno.