El atrincheramiento de un vecino en un piso del barrio de Coia armado con un machete y un cuchillo derivó el martes en un espectacular operativo policial que se prolongó casi tres horas y se zanjó, tras rodear los agentes el edificio y tratar de dialogar y tranquilizar al individuo, con el arresto del hombre, que fue trasladado en ambulancia al Hospital Álvaro Cunqueiro para recibir atención psiquiátrica.

“Es una persona muy conflictiva. Gritaba que iba a matar a todo el edificio y decía cosas sin sentido. Lo escuchó toda la calle. La gente empezó a salir a las ventanas y a los balcones alarmada”, relata un testigo de lo ocurrido este martes.

Residente en un segundo piso del edificio ubicado a la altura del número 19 de la calle Marín, el alboroto que causaba motivó una primera intervención policial en torno a las 21.30 horas. “Vinieron los agentes, pero no les abrió la puerta y se fueron”, cuentan vecinos de la zona. Pero los gritos del hombre fueron a más y finalmente hubo que desplegar un dispositivo en el que participaron patrullas de la Policía Nacional y Local, bomberos y 061. Según las fuentes consultadas, la alerta recibida era que este hombre, J.E.F.R., de unos 45 años y con problemas psiquiátricos, amenazaba con quitarse la vida y portaba varias armas blancas. Los testigos refieren que profirió amenazas “contra todo el mundo” desde el balcón.

Los agentes, a través de la puerta, intentaron dialogar con él y tranquilizarlo para que les abriese, pero él se negaba. “Si abro me vais a matar”, decía. Dentro estaban también su madre y un hermano. Finalmente, los efectivos “rodearon” el edificio: varios de ellos subieron en el coche escalera de los bomberos y otros lo hicieron por unos andamios que había en otra fachada. Sin que trascendiese de qué manera, al final lograron irrumpir en la vivienda y en torno a las 00.30 horas el hombre salía del edificio esposado y detenido. Fue trasladado en ambulancia al Álvaro Cunqueiro. De la investigación del caso se ha hecho cargo la Policía Nacional. Al parecer, ya le impusieron órdenes de alejamiento por otro episodio de amenazas a un menor de la zona.