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Faro de Vigo

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“La ciencia enlaza a la perfección con la fe cuando busca la verdad seriamente”

“Sería deseable actos más espaciados para que la devoción no se limite a esta época”

José Ricardo Troncoso, en el entorno de la Colegiata. | // MARTA G. BREA MARTA G. BREA

Vicepresidente y abanderado de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Victoria, José Ricardo Troncoso Durán se hará cargo de la lectura del pregón el próximo sábado, en el marco de la celebración religiosa más tradicional de la ciudad olívica. Traumatólogo de dilatada experiencia profesional, admite que –si bien la ciencia y la fe juegan en planos distintos– ambas confluyen cuando se trata de buscar la verdad. Hablando con FARO, reconoce además la honra que siente al ser designado en su nuevo cargo y cifra en unas 150.000 personas las que previsiblemente acudirán a la gran procesión de este domingo.

–¿Cómo comenzó su vínculo con la Cofradía del Santísimo Cristo de la Victoria?

–Pues empezó hace 23 años. A un amigo mío, Francisco Castro, le había nombrado hermano mayor el anterior obispo, don José Diéguez Reboredo, y entonces él –supongo que en parte por amistad– me pidió que entrase a formar parte de la Cofradía. Desde entonces estoy ahí.

–¿Y de dónde viene su pasión por la Medicina?

–Creo que influyó mucho la figura de mi padre, que fue uno de los pioneros en Galicia y en España de la Traumatología. De la mano de él entré en la profesión y llevo muchos años ejerciendo. Primero en Povisa y ahora en El Castro. Es una trayectoria bastante larga… ¡Unos cincuenta años!

–Es usted ejemplo de que ciencia y fe se pueden compaginar.

–Jajaja sí, sin ninguna duda. Son planos diferentes, pero sí. La ciencia busca la verdad y cuando busca la verdad seriamente enlaza perfectamente con la fe.

–¿Cómo se sintió cuando supo que sería pregonero este año?

–Me sentí muy honrado como es natural. Pienso que es un honor inmerecido, pero sin duda algo que voy a realizar con mucho gusto.

–¿Qué le han enseñado todos estos años tan cerca del Cristo de Vigo? ¿Qué ha vivido en estas más de dos décadas que comentaba?

–Demasiadas cosas, fundamentalmente a nivel personal. Colaboramos en lo que podemos para que salga todo hacia delante, para que se mantenga y si es posible se profundice esa devoción al Cristo. Personalmente estoy muy agradecido y satisfecho por estos años. Es verdad que se hace un poco de sacrificio, porque la Novena coincide con las fechas veraniegas, pero un sacrificio que se hace con placer.

–Hablando de la Novena, ¿qué le parece que la de este año se celebre acompañada de diferentes corales para amenizar los actos? ¿Los ameniza?

–Sí que realza la ceremonia de la misa, y se agradece mucho el contar con el apoyo musical que aportan, que es un nivel excelente.

–¿Afectan los resquicios de la pandemia a las celebraciones?

–Es inevitable que así sea ¿no? En parte porque tampoco podemos decir que haya desaparecido completamente: aún hay casos. Afortunadamente, la sensación general es de alivio –de que estamos mucho mejor– gracias a las vacunas, pero sobre todo la gente mayor tiene cierta prevención en los actos masivos, especialmente en sitios cerrados como puede ser la Iglesia. Por un lado hay mucho alivio, estamos dejando atrás este tema, pero por otro lado lógicamente hay un poco de precaución todavía.

–Tras el sábado, el domingo llega la gran procesión. ¿Al ser este año pregonero seguirá llevando la bandera de la Cofradía –como de costumbre– o lo hará otra persona?

–He llevado el pendón –la bandera de la Cofradía– estos últimos años, pero éste debido a mi papel de pregonero la llevará Julio Rivera una persona que recientemente se ha incorporado a la directiva y que seguro lo hará muy bien.

–¿Responderá la gente?

–Creo que la afluencia será estupenda, porque todos los años lo ha sido y ahora hay un poco más de expectativas: aparte de algún aliciente como la Porta do Sol, recién restaurada, que estará muy bonita. Seguro que sí que habrá una gran afluencia, como todos los años.

–¿A cuántas personas esperan?

–El número que se baraja es de 150.000 personas y yo eso soy incapaz de calcularlo, aunque supongo que como mínimo habrá tanta gente como en las épocas anteriores a la pandemia y quizá incluso más.

–Está claro que el Cristo triunfa. ¿Se mantiene este éxito durante el resto de actos que la Cofradía lleva a cabo durante el resto del año?

–Bueno, la actividad más habitual durante el año es la misa del tercer viernes de mes. Diría que tiene una afluencia mediana, pero de vez en cuando sí que hay actos como la presentación del libro de los cien años de la Cofradía. Es una actividad que se tiene que reforzar para que realmente la devoción no se concentre en estos días. Está clarísimo que a nivel personal hay muchísima gente que le sigue rezando al Cristo y que confía en él, pero en una forma organizada o institucionalizada los actos se concentran en estos días de la Novena. Sería deseable darle un poco más de continuidad o actos más espaciados en el tiempo pero que no se limite sólo a esta época. Estamos en ello. Yo pondría el acento en la parte positiva, que es la afluencia tan enorme que suele haber en la procesión.

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