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Faro de Vigo

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Antonio Ramos Miembro del grupo de expertos en garantía de la calidad de la Unión Europea de Estudiantes

“Cada decisión tomada debe ser tratando de que sea la mejor para el bien común”

"No es solo la vocación de ayudar y mejorar, que eso es lo más importante, sino que también aprendes"

Antonio Ramos.

Feliz por haber sido elegido nuevo miembro del grupo de expertos que busca garantizar la calidad en la enseñanza superior de los estudiantes europeos, Antonio Ramos (A Coruña, 2000) es el vivo reflejo del compromiso juvenil que tanto se echa en falta.

El joven, que cursa el grado bilingüe de Tecnologías Industriales en la Escuela de Ingeniería Industrial (UVigo), lleva participando en distintos órganos de representación universitaria durante los últimos años. Ahora, en esta misión que adquiere carácter internacional, estará en un equipo de unas 50 personas que velará por la educación de más de 20 millones de alumnos repartidos en 39 países.

–Ha estado en el Claustro, en el Consejo de Gobierno y Social. Es también delegado de estudiantes de la escuela y miembro de la comisión de evaluación docente Docentia. Muchos cargos en muy pocos años... ¿De dónde sale tanta vocación por la vida universitaria?

–Siempre quise hacer un poquito más y hace dos o tres años mi yo estudiante debió de ver buena idea meterse en estos temas. ¿El motivo? No lo sé. Creo que una vez que entras te pones a trabajar, a aportar ideas… Te va captando. No es una droga, porque no tiene nada que ver, pero tiene su punto (ríe).

–Y tras este periodo súper breve se ha convertido en el representante de miles y miles de estudiantes.

–Sí. Al final todo va muy rápido, son cosas que van pasando. Somos estudiantes universitarios, entonces estamos entre cuatro y seis años. Luego acaba y hay que pensar que todo esto tiene una gran rotación.

–Mucha responsabilidad , ¿no?

–Bueno, hay que ser consciente que a la hora que estás aportando lo estás haciendo para representar a un colectivo muy grande y diverso. Cada decisión que se toma debe ser tratando de garantizar que sea la mejor para el bien común.

–¿Se hace difícil compaginar estos cargos con los estudios?

–Sí, a veces sí, pero depende mucho de la época. Hay momentos en los que es más fácil, no tanto por la carga de trabajo de la universidad, que es constante, pero sí en temas de representación estudiantil, donde hay muchísimos altibajos.

–¿Cuáles son los principales retos del grupo en el que empieza a formar parte a partir de ahora?

–La mayor parte del trabajo se va a centrar en evaluar las distintas entidades académicas que forman parte de las alianzas de universidades (a nivel europeo). Va a ser lo que más trabajo lleve, pero más que un reto es una labor necesaria. El reto va a ser cuando haya que plantear mejoras de cara a los sistemas de calidad en los congresos en los que participaremos próximamente y donde se plantearán preguntas como: ¿a dónde hay que tirar en estos temas de garantía de calidad?, ¿de qué forma hay que evaluar? o ¿qué consecuencias tienen estas evaluaciones? Todo eso creo que va a ser un poquito el gran reto. Aunque sí que es cierto que no acaparará la mayor parte del trabajo, sí será la más complicada porque es la que nos va a hacer pensar más.

–¿Falta vocación entre la juventud a la hora de convertirse en actores sociales decisivos?

–Sí, creo que sí. No es tanto que no se quiera, aunque no haya tanta disposición, pero creo que es más porque no somos capaces de llegar a la gente para que sean conscientes de todo lo que le aporta esto. No es solo la vocación de ayudar y mejorar, que eso es lo más importante y es por lo que estamos aquí la mayoría, sino que también aprendes.

–Está previsto que parte de tu grupo se desplace fuera de España en los próximos meses. ¿Dónde comenzará su aventura internacional?

–Puede ser que en Lituania, pero no lo sé todavía. Es una incógnita. Creo que hay dos personas que en agosto harán alguna cosa, pero hasta noviembre el resto del equipo no se va a desplazar. Espero que si no es esta semana, la siguiente, sepamos un poquito la planificación.

–Un referente

–No diría un único referente, pienso que entre todas las personas que formamos parte del equipo nos retroalimentamos un poco. Es un poquito el trabajo de todos lo que te va animando y lo que te retroalimenta diariamente.

–Una promesa que le gustaría cumplir en este año que te espera.

–No me gusta mucho hacer promesas (ríe), pero algo que me gustaría sería mejorar la educación superior en Europa. De una manera u otra que mejore y desde luego, evidentemente, que no vaya a peor.

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