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Faro de Vigo

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La UVigo refuerza su I+D con 13 grupos en dos años

Han permitido abrir nuevas líneas en ámbitos punteros, recuperar a talento emigrado y atraer a expertos internacionales | Seis de ellos están liderados por mujeres

Uno de los grupos de investigación de la UVigo. Cedida

El ecosistema investigador de la UVigo se reforzó en dos años con trece nuevos grupos liderados por talentos fichados fuera de la institución y también surgidos de laboratorios ya existentes para explorar nuevas perspectivas aprovechando el bagaje acumulado.

Su creación ha permitido el regreso a casa de varios científicos gallegos y de otras regiones españolas con una trayectoria forjada en los mejores centros internacionales. Y la calidad de la investigación que desarrollan también ha atraído a expertos de otros países.

Sus estudios no solo sitúan a la UVigo en ámbitos punteros a nivel internacional, sino que también contribuyen a la mejora de sectores estratégicos para Galicia como el agroalimentario y el aeroespacial, la industria 4.0, las telecomunicaciones o la salud.

Seis de los trece nuevos grupos están liderados por mujeres, lo que contribuirá a reducir la brecha de género en los puestos de responsabilidad, donde ellas solo suponen un tercio.

Los equipos pertenecen a los tres campus y a diferentes ámbitos de conocimiento. En torno a la Escuela de Telecomunicaciones de Vigo se han creado el de Ingeniería de Equipos Electrónicos, Information and Computing Laboratory y Tecnologías Aeorespaciales. Y otros tres están relacionados con Industriales: Ingeniería Eficiente y Digital, Diseño y Simulación Numérica en Ingeniería Mecánica, y Electroquímica e Ingeniería de Materiales.

Investigadores de Biología y Química integran AgroBioTech for Health y en la rama de humanidades se ha formado el de Estudios de Traducción, Interpretación, Lenguas Orales y Signaturas.

Los “Starting Grant” Sara Varela y Mario Pansera dirigen sus respectivos grupos en Vigo y Pontevedra, aunque en el caso de ella, integrado en el de Ecología Animal. En el campus del Lérez también han surgido el grupo de Videojuegos, Narrativa, Persuasión y Creatividad y el Observational Research Group, vinculado a Ciencias del Deporte. Y en Ourense, ya lleva algo más de un año en marcha el Food and Health Omics y Estudios en Traballo Social. 

Tecnologías aeroespaciales

Diseño y experimentación en espacio y aeronáutica

El grupo liderado por Fernando Aguado continúa toda la actividad relacionada con el diseño de satélites, que arrancó hace una década y se desarrollaba bajo la marca de la asociación estratégica aeroespacial, e incorpora “nuevas capacidades y líneas” gracias los profesores de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio. Forma parte del centro AtlanTTic y además mantiene la colaboración con los equipos de otras escuelas de ingeniería de Vigo y Ourense.

Somos un grupo transversal y multidisciplinar cuyos miembros pertenecen a dos campus y al CUD de Marín y a dos áreas diferentes. Complementamos el expertise adquirido durante todos estos años en los proyectos de desarrollo de satélites con nuevas competencias en ingeniería aeronáutica”, destaca el profesor Aguado.

De esta forma, los diez miembros del grupo trabajan en tres líneas principales: sistemas espaciales; ensayos y experimentación; y sistemas embarcados en drones y vehículos aéreos tripulados.

Carlos Ulloa y Aguado. De pie, Guillermo Rey, Alejandro Camanzo y José María Núñez. MARTA G. BREA

Actualmente, el grupo forma parte del proyecto interregional Firepoctep, al que aportarán una herramienta para pilotar drones sobre los incendios forestales durante la noche que facilitará la labor de los servicios de extinción.

También han participado en la misión Hipso-1, un CubeSat de 6 unidades lanzado en enero por la universidad noruega NTNU y que está dotado de una cámara hiperespectral para la monitorización oceanográfica. Y ya colaboran en un segundo lanzamiento con nuevas cargas útiles.

Además, junto con la Universidad de Oviedo, entregaron recientemente a la ESA un proyecto para la exploración de las grutas de la Luna, como posibles enclaves humanos, mediante rovers que serían descendidos con una grúa.

Food and health omics

Agroalimentación y salud

Sus siete integrantes pertenecían al grupo AA1del campus de Ourense y se constituyeron como uno propio por el gran incremento de su masa crítica y para seguir sus propios enfoques. Su coordinadora, Beatriz Cancho, es una de las cuatro profesoras que ya venían trabajando juntas desde 2008 con una “amplia y coherente” trayectoria investigadora, codirigiendo 15 tesis y liderando muchos proyectos nacionales. Cada una de ellas tiene un índice h superior a 30 y más de 80 publicaciones internacionales. “A pesar de ser reciente, somos un equipo sólido y consolidado, y con una gran experiencia en trabajo en equipo”, destacan.

Su actividad se centra en el ámbito agroalimentario y en las repercusiones de la producción y el consumo de alimentos en la salud humana. Y les diferencia de otros grupos gallegos el uso de forma integral de diferentes técnicas ómicas.

Raúl Garzón, María Figueiredo, Patricia Reboredo, Beatriz Cancho, Raquel Rial, Elena Martínez y Carmen González. Cedida

En el ámbito de la sostenibilidad, estudian la presencia de contaminantes en la producción y también el uso de residuos animales como fertilizantes. Respecto a la calidad alimentaria, investigan la presencia de residuos de productos biosanitarios en vinos, la generación y evolución del aroma en vino y aceite, y la caracterización de diversas materias primas y productos. Y en el ámbito de la salud, tienen trabajos sobre contaminación en embarazadas o bebés, así como en especies cinegéticas.

Sus dos proyectos nacionales en vigor analizan el potencial antidiabético del aceite de oliva en un ensayo con pacientes del CHUO y cómo los fungicidas pueden afectar a la microbiota del vino.

Post Growth innovation lab

La economía del futuro: sostenible y no basada en el crecimiento ni en el PIB

El investigador italiano Mario Pansera se incorporó a la UVigo con una Starting Grant del Consejo Europeo de Investigación desde la Autónoma de Barcelona para llevar a cabo el proyecto Prospera, que plantea cómo enfrentarse a la crisis climática y a los problemas sociales desde una perspectiva que no esté asociada al crecimiento económico. Tradicionalmente, la innovación, la tecnología, el conocimiento y la ciencia se han basado en el PIB, pero “la prosperidad material ya es suficiente” y ha llegado el momento de una sociedad postcrecimiento en la que podamos “vivir mejor dentro de las posibilidades ambientales que nos ofrece el planeta”.

El grupo, con menos de un año de vida, también cuenta con otro proyecto europeo, Just2CE, sobre economía circular. “Es algo más que una solución tecnocrática, debe hacerse de forma justa para que no cause desigualdades ni afecte a las relaciones geopolíticas”, explica Javier Lloveras, uno de los investigadores españoles que trabajaban en centros extranjeros, en su caso, en la Universidad de Manchester durante los últimos 15 años.

Mario Pansera (segundo por la derecha), con buena parte de los integrantes de su grupo. Cedida

El resto de miembros, españoles, de otros países europeos e incluso de India, proceden de otras instituciones de prestigio como Oxford, Cambridge o Leeds. Y también se han incorporado investigadores de la propia UVigo, además de estudiantes internacionales.

“Todos estamos contentísimos y el desafío ahora es que sea estable y pueda convertir a la Universidad de Vigo en un centro de prestigio en este tema a nivel internacional. Estamos abiertos a cualquier institución y también tenemos un compromiso de abrirnos a la sociedad y que el trabajo que hacemos no se quede solo entre científicos”, destaca Lloveras.

Y la elección de Pontevedra como sede va en línea con su trabajo: “La ciudad ha apostado muchísimo por la sostenibilidad, ha colocado a las personas en el centro en lugar del crecimiento y eso le da mucho potencial a la hora de atraer gente. No solo influye la calidad del proyecto. En mi caso, me he venido con mi familia y es un atractivo”.

MAPAS lab

Revelando la biodiversidad del pasado

Sara Varela volvió desde Berlín al campus en el que estudió para formar un grupo internacional dedicado a la paleobiología. El Mapas Lab, adscrito al Centro de Investigaciones Marinas (CIM), está integrado por siete investigadores de Vigo, Madrid, Italia y Reino Unido. Tienen planes de ampliación y hasta hace poco contaban con un estudiante de máster que regresó a su Francia natal “con un tatuaje de las Cíes”.

Su proyecto principal, financiado por el Consejo Europeo de Investigación, consiste en un estudio pionero sobre la influencia del clima en la biodiversidad durante los últimos 500 millones de años. Pero también acaban de conseguir fondos de una convocatoria nacional para cuantificar hasta qué punto se han perdido datos a lo largo del tiempo para conocer la biodiversidad del pasado: “Solo hay registros fósiles en las cuencas sedimentarias, así que incluso teniendo todo ese material, no contaríamos con toda la información”.

Lucas Buffanat, Sara Varela, Sofía Galván, Lewis A. Jones, Alessandro Chiarenza y Elena Gil. Cedida

“El equipo está funcionando muy bien y mi idea es formar un grupo estable y que la gente pueda trabajar varios años”, destaca Varela, que ha fichado a expertos en programación, paleontología o biogeografía.

En el último año, ya han publicado artículos importantes como el de Lewis A. Jones en Nature Communications sobre la distribución de los arrecifes de coral a lo largo del tiempo o el de Alessandro Chiarenza en Current Biology acerca de la preferencia de los dinosaurios saurópodos por las bajas latitudes.

Pero Varela también tiene entre sus objetivos la divulgación y los próximos dos años prevé organizar muestras en espacios públicos y visitas a colegios que culminarán con una gran exposición en 2025 en la que reunirán todo el material y contará con la colaboración de uno de los expertos que han trabajado en las saga de Parque Jurásico.

Electroquímica e ingeniería de materiales

Baterías de litio y corrosión de hormigón

Mantienen la colaboración con su antiguo grupo, Ecomat, pero ahora buscan financiación para llevar a cabo sus propios proyectos. Belén Díaz, con una trayectoria investigadora de casi 20 años, lidera un equipo que tiene como aval una destacada experiencia en el ámbito de los materiales y la corrosión.

Díaz, que acaba de conseguir su plaza de profesora titular, está más especializada en la durabilidad de estructuras de hormigón armado; Iria Feijóo se centra en la caracterización microestructural y mecánica; Beatriz Guitián desarrolla materiales para la fabricación de los electrodos de las baterías de litio; David Álvarez lidera los estudios de corrosión; y Raúl Figueroa se encarga del desarrollo de recubrimientos.

Beatriz Guitián, Raúl Figueroa, Belén Díaz, Iria Feijóo y David Álvarez. Pablo Hernández

“Hemos pedido dos proyectos en una convocatoria del ministerio sobre baterías de litio y protección catódica de hormigón armado. Han pasado la primera fase, pero todavía hay que esperar. Estamos empezando, pero me ilusionaba crear un grupo y desarrollar nuestro trabajo de forma independiente. Éramos los más jóvenes y llegó nuestro momento. Teníamos que asumir esta responsabilidad y tener el apoyo de Encomat es una ventaja”, comenta.

Su antiguo grupo es uno de los que más transferencia desarrolla de toda la UVigo y ellos quieren mantener esta intensa relación con la industria. Colaboran con una empresa de fundición gallega en la revalorización de escorias y también han pedido financiación al CDTI. 

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