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Faro de Vigo

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¡Miña Señora, que ganas tiña de verte!

Miles de feligreses volvieron a arropar a la Virgen de Fátima en una procesión multitudinaria | Lleno total en las once misas

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Los fieles vuelven a arropar a la Virgen de Fátima Ricardo Grobas

No cabía ni un alma en las once misas que se celebraron en el día de ayer en honor a Nuestra Señora de Fátima. Pero fue en la procesión donde todas las previsiones se desbordaron. A las 20 horas partía la comitiva con miles de fieles junto con las siete cofradías y la banda de música que marcaban el paso del dosel que portaba la Virgen de Fátima, que un año más, engalanada de blanco hacía las delicias de sus admiradores. “¡Miña Señora, que bonitiña es, que ganas tiña de verte!”, eran algunos de los clamores populares que se pudieron escuchar en cuanto la figura hizo su aparición al salir del templo.

Especial atención recibió la versión más pequeña de Nuestra Señora de Fátima que precedía a la Virgen y que fue portada por un grupo de niños que, emocionados por la responsabilidad, eran objeto de todas las miradas. El recorrido por Vía Norte, Urzáiz y Travesía de Vigo como es habitual cada año, se tornó angosto para las miles de personas que llenaron las calles como pocos años que se recuerde. “Es que teníamos muchas ganas porque aunque el año pasado se celebraron las misas pero no hubo procesión. Necesitábamos juntarnos y honrarla como ella se merece”, explica una feligresa. ¡Viva la Virgen de Fátima! ¡Viva!, se escuchaba durante el trayecto. Varias veces fueron los vítores que recibió. “Es que fue un derroche de alegría y de piedad. Estamos todos muy contentos. El día acompañó muchísimo. No pudo ser mejor . La iglesia llena desde las 8 de la maña. Fue absolutamente increíble ver que la fe sigue ahí a pesar de todo lo que hemos vivido”, destaca Juan Luis Martínez, párroco de Nuestra Señora de Fátima.

Tras más de 15 años al frente de la parroquia, el de ayer fue como empezar de nuevo. Una prueba que superaron con creces. “Es que estaban los bancos llenos, y en el exterior no cabía un alma. Fue una maravilla cómo la gente se acercaba a la Virgen, cómo la arropaban. Las cofradías entregadas. Así debiera ser de aquí en adelante, una vez que ya recuperamos la normalidad”, insiste. De blanco impoluto, la imagen de la Virgen de Fátima salió ayer a recorrer las calles del barrio, como cada 13 de mayo. Una alfombra floral le rindió homenaje a su paso. La parroquia de Fátima celebró la festividad de su patrona con once misas en horario extraordinario. La solemne fue la de las 19:30 horas, tras la que se celebró la tradicional procesión con la imagen de la Virgen y presidida por el obispo de la Diócesis Tui-Vigo, Luis Quinteiro Fiuza, y ya la última se celebró a las 21.30 horas.

Los vecinos de Vía Norte celebran visitas todos los años al santuario luso, ubicado en las colinas de Cova de Iría, donde está escrito que la Virgen se apareció en 1917 a los niños pastores Lucía, Jacinta y Francisco. Los tres jóvenes escucharon atentamente cómo les contaba que venía del cielo y les pidió que volvieran a los seis meses a ese mismo lugar. Juan Pablo los beatificó.

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