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Santa Marta reabre sus puertas a los fieles a San Judas

La residencia de Alcabre permite el acceso a su iglesia tras año y medio cerrada

El último paciente en salir de la zona COVID de la residencia. | // FDV

San Judas Tadeo, el patrón de los imposibles, tiene una buena recua de fieles en la ciudad y fuera de ella. Cada 28 de octubre, peregrinaban a la iglesia de la residencia de Santa Marta, en Alcabre, para pedir sus favores. Menos el año pasado. El COVID ha llevado a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados a mantener su templo cerrado a las visitas externas durante “año y medio largo”. Esta semana han recibido numerosas llamadas de devotos preguntando si este año podrán orar ante la imagen de este apóstol. Ante la mejora de la situación epidemiológica, el centro ha decidido reabrir su templo y recuperar las misas abiertas a la comunidad.

Por los donativos que reciben en agradecimiento, la madre superiora de Santa Marta percibe que “a mucha gente se le cumple” lo que pide a San Judas. Incluso durante el confinamiento siguieron recibiendo centros de flores para engalanarlo. “Es una devoción muy antigua y tradicional en la ciudad”, explica y cuenta que, no solo el día 28 de octubre, sino toda la semana, acuden “muchísimas personas”. Otras personas del centro recuerdan autobuses “llenos” desde otras zonas de Galicia.

Así, el jueves celebrarán una misa a las 9 de la mañana –como todos los días– solo para las hermanas, el personal y los usuarios del centro –hay 130–. Por la arde, a las 19 horas, recuperarán la liturgia abierta a la ciudadanía, para celebrar San Judas Tadeo. Sin embargo, no acudirá nadie de la residencia para ser muy cuidadosos con los contagios. A partir 2 de noviembre, volverán las misas que celebraban todos los martes a las 19 horas antes de la pandemia.

La madre superiora está convencida de que ha tenido el amparo del patrón de las causa desesperadas en esta pandemia y también de San Roque, el patrón de las epidemias. El virus entró en dos ocasiones en el centro. La primera fue en la segunda ola. Contagió a 18 residentes y varias trabajadoras, pero nadie falleció. También fue uno de los centros afectados en la quinta ola. Llegaron a tener seis casos en agosto, pero el dos de septiembre negativizó el último de sus residentes.

En la actualidad, la Xunta ha notificado cinco casos en residencias de mayores del área. Hay cinco contagiados en la residencia Clece Vitam Pardo Bazán, donde falleció una persona con COVID en la última semana.

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