Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La flexibilidad de las reinas de la hormiga argentina invasora favorece la colonización

Obreras de hormiga argentina con "mielato"

El biólogo Iago Sanmartín participa en un estudio internacional que analiza por primera vez la variabilidad del comportamiento de las reproductoras frente a las obreras

La hormiga argentina (Linepithema humile) es una de las cien especies invasoras más peligrosas del mundo. Avanza a través de supercolonias por Europa, EE UU o Japón causando graves estragos ecológicos y económicos. Y, aunque está presente en nuestro continente desde finales del siglo XIX, su control a día de hoy es inviable. Sin embargo, la ciencia sigue arrojando luz sobre ella para hacerlo posible. El biólogo Iago Sanmartín, del grupo Ecoevo de la UVigo, ha participado en un estudio internacional que analiza por primera vez la variabilidad del comportamiento de las reinas y que ha revelado que su mayor plasticidad frente a las obreras podría ser una estrategia evolutiva para favorecer la adaptación y colonización de nuevos ambientes.

“É unha especie que non coñecemos moito e que ten un impacto demasiado forte para deixala na ignorancia. Non morde como a velutina e non vemos os danos, pero está aquí desde hai máis de cen anos e as súas consecuencias poden ser maiores. Ten unha problemática severa e e pode causar efectos devastadores, especialmente porque estes se incrementan cos producidos polo cambio climático”, destaca Sanmartín, autor del estudio publicado en Ecological Entomology junto a Eniko Csata y Raphaël Jeanson, ambos expertos del CRCA, donde desarrolló su etapa postdoctoral y que pertenece al Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS).

Obreras de hormiga argentina cuidando y “ordeñando” pulgones en una planta de pimiento. IAGO SANMARTÍN

Al contrario de lo que ocurre con otras hormigas, la argentina no compite con las colonias vecinas, sino que cooperan entre ellas formando “unha vasta organización”. Desplazan o extinguen a las especies locales de los ambientes que colonizan y son muy peligrosas para los cultivos porque cuidan los pulgones como su ganadería para obtener a través de ellos alimento de las plantas. Además, son un potencial vector para la transmisión de enfermedades al ser humano.

Razones de sobra que las convierten en un eficaz ejército colonizador, aunque Sanmartín recuerda que las especies invasoras lo son porque el hombre las ha introducido en ámbitos ajenos a su distribución nativa. “É unha connotación negativa cando realmente elas non teñen a culpa”, subraya.

En el estudio que acaban de publicar Sanmartín, Csata y Jeanson, este último su supervisor de ‘postdoc’, compararon la variabilidad del comportamiento en las dos castas de la especie. “A plasticidade, a capacidade dun individuo para cambiar a súa forma de comportarse, sempre se ten estudiado en obreiras porque está ligada á división de traballo. Pero ata agora ninguén o fixera nas raíñas, nas reproductoras. E utilizamos a formiga arxentina porque, ademáis do interese que xenera pola súa problemática invasora, ten a peculiaridad de que hai varias raíñas por cada colonia. O que incide nesa capacidade de expansión”, explica.

La investigación reveló que ambas castas podían modular su comportamiento, pero las obreras lo hacían siempre bajo el mismo patrón –incrementar su actividad con el paso del tiempo–, mientras que en las reinas esta capacidad era independiente e individual.

“A plasticidade implica costes biolóxicos e nós interpretamos que as obreiras non difiren nos seus patróns porque así se abaratan eses costes. Todas son capaces de modificar o seu comportamento, pero da mesma forma. Sen embargo, a inversión na variabilidade das raíñas e moito menor porque son unha proporción ínfima frente as obreiras”, detalla Sanmartín.

“As raíñas vanse dispersando cando maduran e se estes individuos colonizadores son plásticos terán máis posibilidades de adaptarse"

decoration

De esta forma, el coste es muy bajo para la colonia, pero los beneficios pueden ser muy altos, ya que la casta reproductora es la encargada de crear nuevas colonias en otros ambientes: “As raíñas vanse dispersando cando maduran e se estes individuos colonizadores son plásticos terán máis posibilidades de adaptarse. E unha vez que a nai establece un novo niño as súas fillas xa terán certas capacidades para continuar”

Durante los últimos dos años, Sanmartin y otros investigadores del grupo Ecoevo, entre ellos, Blanca Fraga y Everton Cruz, han estado investigando la distribución de la Linepithema humile en Galicia, así como sus características genéticas y de comportamiento. Apenas existían trabajos previos y los resultados obtenidos, que verán la luz en los próximos meses, son de gran calado. Tanto, que podrían situar a nuestra comunidad como un “escenario evolutivo relevante”, además de tener consecuencias muy relevantes para el manejo de esta especie invasora.

Violette Chiara, Eniko Csata, Gérard Latil y Sanmartín, en Francia.

Poblaciones continentales y en las islas de las Rías Baixas

Iago Sanmartín y sus compañeros de Ecoevo serán los primeros en publicar un estudio detallado sobre la presencia de la hormiga argentina en Galicia. Emulando estudios realizados en el Mediterráneo, han recorrido todas las islas de las Rías Baixas, desde Sálvora hasta Cíes, para intentar localizar la especie y comparar las poblaciones insulares con las continentales. 

A la espera de su publicación, el biólogo de la UVigo adelanta que sus hallazgos ponen en duda la existencia asumida por la comunidad científica de una supercolonia desde Galicia hasta Italia.

Por lo que se sabe hasta el día de hoy, la hormiga argentina se distribuiría desde Noia hasta Portugal e incluso podría encontrarse en Ourense: “Posiblemente esté establecéndose e expandíndose. Coloniza sobre todo ambientes urbanizados”.

Compartir el artículo

stats