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Faro de Vigo

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Premio nacional para los “colibríes” vigueses que mejoran el mundo

Acto del Día del Medio Ambiente en el CEIP Valle-Inclán

Los “colibríes” del CEIP Valle-Inclán han visto reconocido su pequeño pero loable esfuerzo para cambiar el mundo. El concurso nacional “Educación Conectada”, impulsado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción y el BBVA para rediseñar los recreos ‘postcovid’, ha incluido entre los proyectos ganadores el “Reto Cinturón Verde”, impulsado por los alumnos y profesores del centro para plantar mil árboles. Una iniciativa que no solo ha mejorado sus instalaciones, sino que ayudará a repoblar los montes de Vigo.

Los “colibríes” que mejoran el mundo

“Estamos muy contentos y orgullosos de que nos hayan valorado a nivel nacional. Y la dotación económica la invertiremos en mejorar nuestro patio”, celebra Paula Rey, coordinadora del Club de Convivencia del que parte el proyecto.

El club nació en el curso 2019/20 para que los alumnos propongan ideas que involucren a todo el colegio y ayuden a mejorar el mundo. Su primer reto, que gozó de gran repercusión en Vigo, consistía en elaborar mil grullas de papel para enviar a Japón como homenaje a la niña Sadaki Sasaki y a todas la víctimas de la bomba de Hiroshima. Lograron superar las 2.000 y hoy el pasillo principal del centro se llama Corredor da Paz-Sadaki Sasaki.

Vivero del CEIP Valle-Inclán.

Para su segundo proyecto, los alumnos relacionaron la pandemia y el medio ambiente como tema principal. “El coronavirus se originó por una zoonosis derivada de la pérdida de biodiversidad. Tratamos mal a la Tierra y ella enferma”, destaca Paula Rey, que en esta ocasión les descubrió la figura de la keniata Wangari Maathai, creadora del Movimiento Cinturón Verde y Premio Nobel de la Paz en 2004.

Ella contaba la fábula del colibrí que intenta sofocar un incendio con las gotas que puede transportar en su pico. “Todos debemos hacer lo mejor que podamos. Y nuestro reto fue ser colibríes y lograr crear un vivero como el de Wangari en nuestro colegio. Nos pusimos como meta plantar mil árboles desde noviembre hasta el 5 de junio, el Día del Medio Ambiente. Y conseguimos 1.166. Fue muy duro porque tuvimos que cuidarlos y crear una UCI y una zona de enfermería. Trabajábamos en el recreo y cada grupo burbuja se repartía diferentes tareas: regar, trasplantar... Nos ayudó muchísimo la Mancomunidad de Montes y también un vivero y una empresa de jardinería”, agradece.

CEIP Valle-Inclán.

Alcanzada su meta, el centro organizó un mercadillo solidario para regalar árboles. Y además recaudaron fondos para la ONG de Wangari.

Nueve árboles se han quedado en el colegio, transformando una pista de tierra en una fraga dedicada a la activista africana, mientras que el resto de ejemplares se encuentran en el vivero de la Mancomunidad de Montes para hacer una repoblación en otoño. Y en cuanto empiece el curso el Club de Convivencia deberá elegir otro reto y otro personaje. Antes del verano, avanza Paula Rey, los estudiantes se decantaban por los animales.

Los concejales de Medio Ambiente y Educación, en el centro.

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