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La fuga de residentes complica el verano en los centros de salud del área

Pacientes en la entrada del centro de salud de Pintor Colmeiro. Pablo Hernández

El área sanitaria de Vigo no se libra de la dificultad para retener a los residentes MIR de último año de Atención Primaria. Es más, si FARO informaba ayer de que el 60% de los médicos en último año de formación de Galicia rechazaban los contratos que el Sergas les ofrece para seguir trabajando en los centros de salud, en Vigo las cifras todavía son más preocupantes. Porque concretamente son solo cinco de los veinte residentes de medicina de familia los que seguirán trabajando en los centros de salud del área una vez que han terminado su período de formación. Es decir, solo una cuarta parte. Cuatro prefieren trasladarse al servicio de Urgencias del hospital Álvaro Cunqueiro y el resto de nuevos profesionales abandonan la ciudad: se van a otras áreas sanitarias gallegas o incluso a otras comunidades autónomas.

El conflicto entre los MIR vigueses y la dirección del área sanitaria se remonta a meses atrás, cuando los jóvenes denunciaron que se les ofreció continuar pero mediante contratos sucesivos de quince días, algo que rechazaron frontalmente. Tras varias reuniones con el departamento de Recursos Humanos, las posturas se acercaron pero parece que no se ha llegado a un acuerdo.

A los facultativos no les convence la propuesta del Sergas (prueba de ello es que solo cinco de los veinte seguirán en los centros de salud), ya que aseguran que se limitan a ofrecerles un contrato de unos cuatro meses. “Además la propuesta ha sido de forma verbal, nada en firme. Por eso no nos fiamos. No es cierto lo que se está diciendo de que nos ofrecen tres años”, asegura María Vieites, MIR de último año en el centro de salud de Pintor Colmeiro.

La versión de la Consellería de Sanidade, no obstante, es prácticamente opuesta. Fuentes del área sanitaria de Vigo aseguran que a los residentes se les ha propuesto un primer contrato hasta octubre porque en esas fechas tendrá lugar un concurso de traslados y que reorganizará las plantillas en Atención Primaria. Pero el Sergas asegura que a los residentes también se les ha ofrecido, después de octubre, el conocido como contrato de continuidad y que les permitiría tener una estabilidad de entre uno y tres años trabajando en centros de salud y Puntos de Atención Continuada (PAC).

“Queremos que tengan estabilidad”, defienden desde la dirección del área sanitaria de Vigo, desde donde además se apunta a que todos los MIR que han rechazado trabajar en la Atención Primaria de la ciudad y de los municipios del entorno lo han hecho “por motivos personales”. Ese contrato obliga a los residentes a realizar dos guardias al mes en un PAC (además de las voluntarias que quieran sumar) y la movilidad se reduciría, según el Sergas, entre centros de salud de una misma demarcación, por ejemplo Redondela-Chapela-Pazos de Borbén, Cangas-Moaña...

Lo que está claro es que el hecho de que solo cinco de los veinte residentes de medicina de familia vayan a trabajar este verano en los centros de salud del área viguesa va a hacer todavía más difícil poder cubrir a los profesionales que se cojan vacaciones este verano. “Trabajaremos para conciliar las vacaciones de los profesionales y la asistencia a la población”, apuntan desde el Sergas.

Entre el personal estable de los centros de salud hay una gran preocupación con lo que pueda pasar. Ya no solo de cara a la temporada estival, sino para la vuelta, cuando es previsible que se empiece a abrir más la atención presencial. “Que se vayan tantos residentes nos va a hacer polvo, porque no va a haber gente para cubrir vacantes ni vacaciones y la sobrecarga asistencial puede ser considerable. Es una pena ver cómo los formamos aquí y luego acaban trabajando en otras áreas sanitarias o incluso en otras comunidades autónomas”, lamenta un médico de familia del centro de salud de Pintor Colmeiro.

“El falso debate entre consultas telefónicas y presenciales”

En la reunión que mantuvieron el pasado sábado los presidentes de los colegios médicos de Galicia y la Consellería de Sanidade, los primeros pusieron sobre la mesa “el falso debate” que está teniendo lugar entre las consultas presenciales y las telefónicas que está derivando en “una opinión negativa” sobre la asistencia en los centros de salud, tanto entre los usuarios como, apuntan, entre facultativos de otros servicios, como los de urgencias hospitalarias, “a los que por cierto apoyamos en su reivindicación de creación de su especialidad”. En el encuentro se abordó la necesidad de la reactivación de Activación Primaria como un elemento “vertebrador” del sistema de salud.

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