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Los hoteles vigueses alojaron en abril a 11.700 viajeros pese al estado de alarma

El INE cotabilizó 25.300 pernoctaciones y 3.600 plazas operativas | Los organizadores del SeaFest aplazan su próxima edición a 2022

En un escenario duro, de caídas de dos dígitos, marcado por el COVID, sus restricciones y el tremendo impacto que ha tenido en general para la hostelería, el INE empieza a dejar algunas lecturas positivas en el sector que vive del turismo. Los datos de abril publicados ayer por el observatorio estadístico muestran que a lo largo de abril se alojaron en los hoteles de Vigo 11.707 personas que pagaron por 25.314 pernoctaciones. Siguen siendo bastante menos que durante el mismo período de 2019, año libre de COVID; pero marcan en cualquier caso un volumen significativo teniendo en cuenta que el mes pasado aún estaba en vigor el estado de alarma y todas sus restricciones. Los datos son mejores incluso que los de Santiago, que se quedó en 9.124 visitantes y 18.378 pernoctaciones. No andan muy alejados tampoco de los 12.525 y 28.102, respectivamente, computados en A Coruña. Una de las claves del resultado es la influencia de la Semana Santa, que se celebró entre finales de marzo e inicios de abril.

Las tablas del INE muestran también que en abril estaban operativos en Vigo 53 alojamientos que sumaban, en total, 3.561 plazas, 1.100 menos que en el mismo mes de 2019. Los negocios daban empleo a 322 personas, lo que también marca un volumen sensiblemente más bajo que antes de la pandemia.

Las expectativas del sector son bastante más optimistas para la campaña de verano. Ayer, en cualquier caso, la Cooperativa de Armadores (ARVI), organizadora del SeaFest, confirmó que ha decidido suspender la edición de 2021 y posponer su próxima cita a 2022. La razón: el COVID. “Pese a las previsiones de mejora general que está aportando el proceso de inmunización, se ha adoptado la decisión de posponer la celebración”, anota.

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