Vigo se acerca a la pintura plástica gallega contemporánea en una exposición que acogerá la Pinacoteca Fernández del Riego entre el 21 de mayo y el 24 de octubre. Bautizada como Dentro e Fóra, la exposición inaugurada ayer explora la representación del espacio en un viaje a través de diferentes artistas de la pintura gallega a lo largo de los siglos XIX y XX.

El alcalde, Abel Caballero, enla galería, con Pulido y Abel Losada. | // M.G.B.

Esta muestra, elaborada por las comisarias Miriam Elena Cortés y Patricia Cupeiro, trata de reflexionar sobre la arquitectura y el espacio con una serie de obras procedentes de las colecciones del Concello de Vigo en las que los protagonistas son los elementos construidos y su relación con el espacio. Esta exposición “es propiedad pública de los ciudadanos. No forma parte de colecciones privadas, forma parte del capital público pictórico”, incidió el alcalde de Vigo, Abel Caballero durante la inauguración de la muestra. “Es el desarrollo cultural de esta ciudad que, para desesperación mía, a veces lo han guardado en contenedores para cuidarlos. Pero antes tiene que verse”. A la inauguración asistió también el pintor Antón Pulido, o el concejal Abel Losada.

La exposición estará abierta hasta octubre. | // MARTA G. BREA

La exposición explora paisajes arquitectónicos de Galicia, a la par que realiza una radiografía de sus hogares en un camino en el que se aprecian las transformaciones experimentadas en el tiempo. Las pinturas recogen espacios emblemáticos como la plaza de la Constitución plasmada por el británico Joseph James Forrester o las diferentes perspectivas del Barrio del Berbés de las obras de Martínez Abades, Torras Martínez o Dans Boado.

En Dentro e Fóra se encuentran, paradójicamente, la empatía que generan los espacios conocidos y lo melancólico de las arquitecturas desaparecidas, como la del Castillo de Luna en Rianxo o el Cuartel de Artillería de A Coruña. En otras ocasiones, las arquitecturas urbanas desconocidas serán tan sólo un marco, un escenario en el que se desarrollan acciones o ejercicios de perspectiva de encomiendan a una reflexión sobre la manera de trasladar los espacios deshabitados.

“Es una de las grandes exposiciones que se han hecho en la historia de esta ciudad. Es una forma de ver un movimiento de evolución en la pintura que enraíza en los años 40 y 50, en una renovación que tiene su acoplamiento en esta ciudad, porque se produce un cambio en la forma de entender la pintura en toda Europa”, subrayó el alcalde de Vigo.

El recorrido de la exposición arranca en la planta baja, en la que Francisco Fernández del Riego recibe al público sentado en una habitación con vistas a un paisaje lejano en el que se vislumbra una casa. El retrato de Julia Minguillón da paso a un discurso que se presenta en las siguientes tres salas. Se estimula un pensamiento sobre los Elementos, los Recovecos y las Vistas. La arquitectura se muestra desde diferentes enfoques en una evolución que va desde lo más sencillo a lo más complejo. Las obras de Bóveda Gómez y Bello Piñeiro representan la objetividad en los trazos de los edificios. Una característica presente también en Sobrino Buhigas y Rodríguez Vilar y que se contrapone a las interpretaciones personales de Dans Boado, Sevillano Estremera o Frau Ruiz, que se vuelcan en repertorios estilísticos libres. Una exposición que recoge diversidad de trazos monocromos, tan propios del grabado y el dibujo, y pinceladas en óleo y acuarela en una conjunción artística que tiene un propósito común: reflejar el valor universal de la arquitectura.