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A juicio por robar lapiceros como fiesta de jubilación

Clarisa, la protagonista de esta historia.

Clarisa, la protagonista de esta historia. FdV

Clarisa, funcionaria de los juzgados de Vigo desde hace varias décadas, celebró el pasado jueves su último día de trabajo. Y lo afrontaba como cualquier otro; tramita este expediente, comprueba esta citación o revisa esta causa. Y aquí donde arranca la historia.

Porque el pleito que le esperaba en la mesa tenía su nombre, y como acusada. ¿El motivo? Robar los lápices de sus compañeras de juzgado, por lo que fue llevada a la sala de vistas. Ahí la esperaba su abogado defensor (y marido) Enrique Almuiña, y al frente de la acusación, la fiscal jefe de Vigo, Susana García-Baquero. De testigos, ni más ni menos que el letrado judicial, Juan Yáñez, y su compañera de oficina Loli, quienes narraron alguno de estos supuestos robos de lápices cuando Clarisa pasaba por su mesa.

De testigos, el letrado judicial, Juan Yáñez, y su compañera de oficina Loli, quienes narraron alguno de estos supuestos robos

La jueza, tras la carga probatoria, la condenó a que cumplir trabajos en beneficio de la comunidad así como la obligación de visitarlos cada quince días para comprobar que seguía bien.

Clarisa, que actualmente trabajaba en el Juzgado de lo Penal 1 de Vigo, comenzó en los juzgados situados en al ahora museo Marco en la calle del Príncipe, a las órdenes de los exdecanos Julián San segundo o el recientemente fallecido Antonio Romero.

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