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Los 188 concellos por los que moverse

Control por las restricciones entre Vigo y Redondela. // Marta G. Brea

Control por las restricciones entre Vigo y Redondela. // Marta G. Brea

El área sanitaria de Vigo ha llegado al nuevo escenario de restricciones expuesto ayer por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en la mejor situación desde hace cuatro meses. Con una incidencia de 182 nuevos diagnósticos por cada cien mil habitantes en las dos últimas semanas, se aleja cada vez más del riesgo extremo y se acerca al medio –a 32 puntos–. De hecho, ya lo está en la incidencia a 7 días –con 73 nuevos casos por cien mil habitantes–. Pero la situación epidemiológica no es homogénea en los 26 municipios que la conforman y, desde el viernes, esta es la que determinará entre qué concellos es posible desplazarse. Solo en los del mismo nivel.

El listado final se elaborará con los datos de ayer por la noche y se conocerá hoy, aunque no se esperan grandes variaciones. La Xunta establece tres niveles de restricciones. No hay ningún municipio del área viguesa en el primero, el de las más duras –para los de una incidencia superior a 500 casos–, que mantienen el cierre perimetral municipal. Así que la comarca se divide en dos: los que están por debajo de 250 positivos por cada cien mil habitantes –que son 19, la gran mayoría–, y los que están por encima. Si no bajan de este umbral hoy, en este segundo nivel están siete: Moaña (402), Mos (272), Porriño (272), Redondela (301), Mondariz (360), Pazos de Borbén (367) y Oia (393).

Nivel tres de restricciones

El grupo con las restricciones más livianas –tercer nivel– aglutina al 84% de la población de área, incluida la de la ciudad. No solo se podrán mover entre los 19 concellos del mismo nivel en la comarca, sino también por otros 170 de las de Ourense, Santiago y Lugo, incluidas sus metrópolis. Eso sí, en el desplazamiento, no está permitido bajarse del coche o del medio de transporte escogido en municipios con diferente nivel.

En todos ellos, la hostelería podrá abrir el 30% de su interior –menos la barra– y el 50% de sus terrazas hasta las 18 horas y se permiten reuniones de no convivientes hasta un máximo de cuatro.

Nivel dos

En el segundo nivel sucede los mismo. No solo pueden moverse entre los siete del área, sino también a otros 26 de Ourense, Santiago y Lugo. Las comarcas de Pontevedra, A Coruña y Ferrol también están en este peldaño, pero la situación de sus UCIs preocupa a Sanidade, que ha decidido su cierre perimetral. No se puede salir ni entrar en ellas, salvo por excepciones justificadas.

Sus restricciones son las mismas que en el tercer nivel, salvo que la hostelería solo puede servir fuera.

El área baja a riesgo medio a 7 días

La incidencia media del área está ahora en niveles del 23 de octubre, justo cuando acababan de endurecerse las medidas por el inicio de la segunda ola. Pero la situación era muy diferente porque la tendencia era al alza. Feijóo avanzó ayer que, en las decisiones, ganará peso la incidencia a siete días. No es un índice tan robusto como el de a 14 días, pero que refleja mejor la tendencia más reciente. ¿Y por qué es ahora más importante? Porque preocupa la “evolución explosiva” que provoca las nuevas variantes. La buena noticia es que el área viguesa bajó ayer a riesgo medio en esta incidencia a siete días. La mala, que se confirma que la variante británica es dominante. Según fuentes oficiales del Sergas en Vigo, está presente en un 63% de los casos, igual que en la media gallega.

Nuevos casos en el Meixoeiro

Es la que se cree que provocó el brote en el Meixoeiro, que ya se declaró a mediados de enero y en el que siguen surgiendo nuevos positivos. El Sergas en Vigo admite que “aparece de vez en cuando algún caso”, pero asegura que “ahora está muy controlado y en breve, con las medidas adoptadas dejaremos de tener casos”.

En el cribado a asintomáticos a través de los kits de saliva que se distribuyen y recogen en farmacias, en el área se han detectado 27 casos entre las 14.321 personas participantes –el 52%, de la ciudad de Vigo–, según datos del colegio.

Vacunación a Olga Lago, ayer, en Rosalía-Beiramar. // Alba Villar

Menos puntos de vacunación y muchas llamadas perdidas

La vacunación a mayores de 80 años que no viven en residencias comenzó ayer en el área viguesa con más dificultades de las esperadas. La central de citación que creó en el Meixoeiro ha tenido problemas para contactar con bastantes, tal y como han podido percibir en distintos centros de salud.

Además, el Sergas ha decidido concentrar la inmunización en menos puntos de los inicialmente previstos. En la primera jornada, ayer, se citó a 950 personas y, en las sucesivas, se prevé que también vayan alrededor de un millar. La Dirección del Sergas en Vigo prevé tener inmunizados a los alrededor de 37.000 que hay en el área el 31 de marzo. Dependerá de las dosis que lleguen.

Mayores con apellidos que empiezan por la H y no han sido llamados. Otros que contactan por llamadas perdidas que no han podido responder... No es raro. No todas las personas de estas edades tienen móvil y hay teléfonos que no están actualizados. Y el resultado son agendas sin llenar aún para los próximos días.

Tampoco se ha podido seguir el guion fijado en un primer momento en cuanto a los centros en los que se administra la vacuna. Aunque el Sergas tenía previsto inmunizar en todos los centros cabecera todos los días separando a los 20 profesionales de enfermería formados en ello, finalmente ha decidido mantenerlos en parejas, y solo pueden llegar a un máximo de diez puntos de vacunación al día. Ayer fueron Nicolás Peña –donde también se citó a Pintor Colmeiro–; Taboada Leal –con Calle Cuba–; Rosalía de Castro y Beiramar; Coia; A Doblada; Ponteareas; Porriño; Redondela; Tui; y Val Miñor. Volverán el miércoles. Solo irán a ocho hoy: a Navia, que concentrará también la vacunación de López Mora e, incluso del Casco Vello –a 5 kilómetros, cuando tienen el de Rosalía a 700 metros–; a Sárdoma, a donde irán Matamá y Bembrive; Lavadores; Teis A Guarda; A Cañiza; Cangas; y Moaña.

Además, empezará a vacunar esta mañana en el Álvaro Cunqueiro a docentes, tras avisarlos con menos de 24 horas de antelación para poder organizar su sustitución en las clases. Una campaña cargada de cambios y citaciones de última hora, que no resta alegría a los que se vacunan.

Laura Alonso con su abuela Olga Lago, tras su vacunación

“Estoy emocionada”, admite Laura Alonso, que acompañó ayer a pincharse a su abuela Olga Lago, de 84 años. “Es ver la luz, pensar en que podremos volver a abrazarla”, añade. Si no hubiera estado su hijo con ella cuando la llamaron, igual no se hubiera pinchado ayer. “Entendí que era para hacer la prueba y le dije que ya me la habían hecho, porque me operaron”, recuerda.

Juan Francisco, con su mujer Irma González, tras vacunarse. // Alba Villar

A Irma González le hubiera gustado que le vacunaran ayer, aprovechando que fue con su marido, Juan Francisco Iglesias. “Pero me dijeron que no”. Las dosis llegan con nombre y apellidos.

Eloisa Iglesias, tras vacunarse, con su marido, Álvaro Martínez. // Alba Villar

También a Eloísa Iglesias le habría gustado que vacunarán a su “amante de toda la vida con boda por el medio”, Álvaro Martínez. Aunque sabe que aún no es el fin de la precauciones. “El virus sigue volando”.

Carmen Landín, tras vacunarse. // Alba Villar

Sí vale para estar “un poco más tranquila”, opina Carmen Landín Tarrío. Se la pone porque “hay que hacer frente a este virus y mandarlo a donde no haga daño”.

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