Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Náutico acelerará la negociación de su deuda para pactar con los acreedores antes de otoño

La sociedad solicitó el preconcurso hace un mes para lograr "margen" ante facturas inminentes

La junta directiva del Náutico, presidida por Justo González Ballesta (quinto por la izquierda). // R. Grobas

El Náutico encara dos meses claves para su futuro. Tras solicitar el preconcurso hace casi un mes en busca de "margen", la directiva del club quiere pisar el acelerador en la negociación con sus acreedores para lograr un acuerdo con el banco, las instituciones y las empresas con las que tiene facturas pendientes antes de que finalice el verano. La cita más importante en ese calendario se espera para finales de este mismo mes, cuando la junta confía en reunirse de forma oficial con Abanca -hay contactos informales desde hace meses-, su principal acreedora al concentrar cerca de 2,1 de los 3,8 millones de euros que la sociedad de As Avenidas debe a otras entidades.

Al haber solicitado el preconcurso a principios de julio, el Náutico dispone aún de tres meses, hasta noviembre, para lograr un acuerdo con sus acreedores. Sin embargo desde la junta se reconoce que el objetivo es encarar un proceso rápido y que no se dilate en el tiempo más de lo necesario. La idea de partida es, de hecho, lograr un acuerdo antes del otoño. También se señala que el planteamiento inicial pasa por "conjugar" aplazamientos y quitas de la deuda. Es decir, dotar al Náutico de un mayor margen para hacer frente a las cantidades que debe o negociar quitas de esas mismas facturas. El objetivo es combinar ambas "herramientas", de tal modo que en la medida en que se ahonde en una no sea necesario hacerlo en la otra.

Aunque el proceso y el acuerdo dependerán de lo que ocurra a lo largo de los próximos meses y de la postura de los acreedores, la opción que valora la directiva es recurrir al "concurso exprés". Esa vía pasaría por lograr antes de entrar en concurso un acuerdo con la mayoría de los acreedores que más tarde tendría que validarse. Desde la junta se insiste en cualquier caso en la viabilidad del club y se mantiene el optimismo. Desde que el actual equipo tomó posesión del cargo, a finales de junio, ha mantenido múltiples contactos con entidades a las que debe facturas.

Ganar rentabilidad

Al mismo tiempo que negocia para aligerar al Náutico de la pesada losa de su deuda, la actual junta, presidida por Justo González Ballesta, trabaja también en fórmulas para mejorar la rentabilidad del club. Hace varias semanas su responsable económico, Rafael Tapias, apuntaba varias ideas, como alquilar espacio de la sede para hostelería o externalizar la gestión del puerto deportivo, una de las patas clave en las cuentas del club.

De los cerca de 3,8 millones que debe el Náutico, unos 2,1 millones son de Abanca, 700.000 de instituciones públicas y el millón restante son obligaciones con otros acreedores, como los proveedores. A esa cantidad se suman además los en torno a 1,3 millones que el club ha contraído con su propia Sociedad Anónima (SA), lo que teóricamente sitúa su débito total en unos 5,1 millones de euros.

Aunque el Náutico logró reducir su deuda de una forma importante a lo largo de los últimos años y también corrigió su salud financiera, reduciendo de una forma drástica su déficit, el club se vio forzado a entrar en preconcurso a principios de julio. La razón -según explicó entonces su junta- era que se esperaban facturas inminentes por unos 900.000 euros para las que era necesario disponer de "margen". A principios de 2013 el Náutico ya se acogió al preconcurso asfixiado por su abultada deuda.

Compartir el artículo

stats