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Faro de Vigo

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El Náutico se acoge al preconcurso para renegociar su deuda y blindar su futuro

Rebajó su débito en tres años hasta los 3,5 millones, pero espera facturas inminentes por 900.000 euros para las que necesita "margen" -"La sociedad es viable; esta es la mejor vía", anota la junta

Primera reunión de la nueva directiva del Náutico, presidida por Ballesta (2º por la izquierda). // R. Grobas

El Real Club Náutico está desde el viernes en preconcurso de acreedores. Su junta ha decidido solicitar este amparo para poder renegociar su deuda, que según los últimos datos divulgados por la entidad asciende a 3,55 millones de euros; y blindar su futuro. Desde la nueva directiva, encabezada por Justo González Ballesta, insisten en cualquier caso en que la sociedad "es viable" y que la declaración de preconcurso constituye "la mejor vía", dadas las obligaciones que deberá afrontar de forma más inminente.

"Para sacar el Náutico adelante es preciso pasar antes por esta situación", recalca Ballesta, quien tomó las riendas del club de forma oficial hace apenas dos semanas. Según comenta, antes de que finalice el año la entidad con sede en As Avenidas debería hacer frente a facturas que suman, en total, unos 900.000 euros, una obligación que el club necesita renegociar. Una parte importante de esas facturas se corresponden con la Autoridad Portuaria y con Hacienda.

Con el preconcurso el Náutico logra un plazo de cuatro meses durante el que podrá sentarse con sus acreedores para buscar un acuerdo sobre cómo pagar las cantidades que aún les adeuda. "Es una herramienta legal que será buena para el club", remarcan desde la directiva de la entidad, que insiste en transmitir un mensaje de tranquilidad a todos los socios. Para subrayar esa idea recuerdan otras sociedades que también se acogieron a esa vía y han logrado sanear sus cuentas y despejar su futuro.

Si se cumpliese ese lapso de cuatro meses sin un consenso entre el club y las empresas y administraciones a las que debe dinero, se pasaría del preconcurso al concurso. En la mayor parte de los preconcursos el pacto pasa por dar forma a un plan de viabilidad y quitas que, por regla general, son más bajas que las que acarrearía para los acreedores un concurso.

Una fórmula ya empleada

El propio Náutico no es ajeno a la figura preconcursal. En marzo de 2013, al poco de llegar al cargo, la anterior directiva, encabezada por Viviana García, se vio obligada a presentarlo. Entonces la deuda que soportaba el club ascendía a 4,5 millones, lo que dejaba su continuidad contra las cuerdas. Durante cuatro meses el anterior equipo mantuvo una intensa negociación con sus acreedores hasta cerrar, ya en verano e in extremis, un pacto que eludía el concurso.

Gracias a ese acuerdo el Náutico ha podido mejorar su situación económica a lo largo de los últimos años. Según los datos que el equipo de García expuso a los socios durante la última asamblea ordinaria -celebrada en mayo- la deuda se bajó en tres años de 4,5 a 3,5 millones de euros. Su salud financiera también mejoró de forma notable. Si el ejercicio 2014 el club cerró con un déficit de 224.100 euros, el año pasado ese resultado negativo se situó en apenas 19.400. García avanzó de hecho que 2016 podría cerrarse con un superávit que situó en cerca de 65.000 euros.

El gran lastre en la economía del Náutico es sin embargo su deuda, los pagos aplazados y en especial las facturas que vencerán a lo largo de los próximos meses. De los 4,5 millones de mora que soportaba el club a principios de 2013, la inmensa mayoría, cerca de 3 millones, se correspondían con obligaciones de pago vencidas. De nuevo según los datos que facilitó el club a sus afiliados el pasado mayo, a lo largo de 2015 la sociedad destinó 383.300 euros a amortizar deuda. En 2016 se destinarán al mismo fin otros 355.500 euros, un "pellizco" muy sustancial de su presupuesto, que preveía ingresos por 2,97 millones y gastos por un importe total de 2,91 millones.

El futuro y la tranquilidad económica del Náutico pasa por dos grandes retos: el primero, es captar nuevos socios que aumenten también los ingresos por cuotas; el segundo, reactivar su puerto deportivo, pieza clave de sus finanzas.

Al igual que le ha ocurrido a otras sociedades emblemáticas, a lo largo de los últimos años el Náutico ha padecido una lenta pero continua "sangría" de afiliados, con más bajas que altas. Para revertir esa situación a finales de 2014 el club llegó a eliminar el pago inicial de mil euros que se requería a todo aspirante a socio. A pesar de ese esfuerzo no se han captado tantas altas como se esperaba y en abril la entidad contaba con cerca de 5.000 integrantes. De hecho el propio González reconocía hace semanas que su objetivo para esta legislatura pasa por que la institución gane mil nuevos miembros.

Con respecto al puerto, el Náutico intenta desde hace años reactivar la venta de amarres en las dársenas de A Laxe y As Avenidas -esta última aún por completar-, pero insiste en que mientras carezca de aparcamiento para sus usuarios ese objetivo supone un imposible.

En los últimos meses el Náutico solicitó un crédito bancario en busca de oxígeno y una mayor holgura económica. En su lugar acordó con la entidad financiera un pacto para mejorar las condiciones de pago de su deuda durante 12 meses y que -según explicó el equipo rector- permitiría al club disponer de 100.000 euros. A mayores la junta directiva activó un plan de ahorro de emergencia que afectó a personal y suministros con el objetivo de dejar de gastar 200.000 euros.

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