La Xunta vuelve a cuestionar la reforma del examen de selectividad, que acabará por consistir sobre todo en una prueba de madurez: insiste en que el Gobierno no escucha a las comunidades, que es preciso una prueba única para evitar desigualdades y que el proceso es precipitado. La Consellería de Educación ha incidido ayer en esos argumentos en la Conferencia Sectorial convocada por el Ministerio del ramo para abordar el nuevo filtro para la universidad. En esta ocasión, el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, ha pedido posponer un año en el calendario la instauración de la prueba. Esa moratoria supondría arrancar el proceso gradual de implantación en 2025 y culminarlo en 2028.

Así se lo trasladó el titular de Educación a su homóloga del Ejecutivo central, Pilar Alegría, en el transcurso de la reunión, un foro en el que, según trasladan fuentes de la Consellería, Galicia también lamentó que sus propuestas no estén siendo escuchadas en los grupos de trabajo técnicos convocados para discutir el futuro formato de la ahora denominada ABAU (Avaliación de Bacharelato para o Acceso á Universidade).

Galicia urge a que las comunidades participen en la negociación para “alcanzar una ABAU con criterios básicos, homologables y uniformes que garantice la igualdad de oportunidades de todos los estudiantes”. El conselleiro ofrece al Gobierno una “última oportunidad” para considerar las sugerencias gallegas. De lo contrario, explica que Galicia dejará de realizar “aportaciones constructivas”. Sería, incide, “una oportunidad perdida”.

En el encuentro, Rodríguez volvió a subrayar la “urgencia” de una prueba con las mismas exigencias y criterios de evaluación para todos los candidatos, al margen de dónde vivan. “Si hay un distrito único universitario, lo normal y lógico es que los caminos que van a esa puerta tengan una homologación, si no una unidad total”, reclamó, ya que “de lo contrario”, alega, se está “perpetuando una situación que es injusta”.

También ayer Castilla y León, donde gobierna también el PP, insistió en una ABAU única y amenazó con desligarse del diseño de un acceso a la universidad “injusto”. Ayer se reunieron los consejeros de Educación de las comunidades donde gobierna el PP y la formación trasladó en un comunicado que “si no hay ninguna aproximación del Ministerio a las propuestas” de sus autonomías –examen único– se verán como “excluidas” y se “desvincularán” de la propuesta.