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Faro de Vigo

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Las fincas abandonadas se libran de las multas: ninguna denuncia tras diez meses de nueva ley

Miembros del servicio de extinción limpian de maleza una finca en Moaña. RAFA VÁZQUEZ

Casi diez meses después de que Galicia contase con una ley que castiga el abandono del monte como mecanismo para reducir el riesgo de incendios y fomentar la productividad del sector primario, los funcionarios de la Consellería de Medio Rural no han tramitado ninguna denuncia por esa cuestión. Además, este departamento todavía trabaja en la herramienta legal para poder aplicar castigos económicos de hasta 6.000 euros a terrenos infrautilizados.

La Lei de Recuperación da Terra Agraria de Galicia fue aprobada en mayo del año pasado y defendida por la Xunta, que la impulsó, como un mecanismo para reactivar el monte y fincas agrarias con el objetivo de recuperar en dos décadas 185.000 hectáreas de tierras en desuso.

El aspecto coercitivo es uno de los aspectos más llamativos de la norma, pues considera infracción muy grave poseer terrenos en estado de abandono o infrautilizados, con multas que no solo pueden llegar a los 6.000 euros, sino que podrían añadir otros 1.000 al mes mientras se prolongase esa situación. De hecho, si detecta terrenos abandonados puede quedarse con ellos si en cinco años su propietario no da señales de vida.

Para esquivar la pena, se fijan dos opciones: trabajar el predio o cederlo bien a otro ciudadanos o empresa, bien al Banco de Terras. Pero, de momento, este aspecto de la ley permanece virgen.

“Hasta el momento no se ha puesto ninguna multa por estado de abandono. Hay que tener en cuenta que la Lei de Recuperación da Terra Agraria está dando sus primeros pasos tras su aprobación el pasado mayo, centrando sus esfuerzos en la implementación de las figuras de puesta en valor que contempla, como son las aldeas modelo –ya se han declarado 14–, o los polígonos agroforestales –alrededor de una decena en marcha–”, alegan desde Medio Rural.

Sus técnicos también trabajan en la herramienta necesaria para determinar si un terreno está infrautilizado. Para ello, es necesario aprobar un Catálogo de suelos agropecuarios y forestales, como prevé la legislación. Se trata de un mapa que permitirá determinar esa circunstancia “en función de la aptitud productiva actual y potencial a partir del análisis de factores físicos, ambientales, estructurales y socioeconómicos”. Se fijará qué suelos son de alta productividad y se contará con parámetros para determinar si están siendo infrautilizados.

Guía de cultivos

Ese documento carece de fecha de aprobación, pero Medio Rural explota la opción de desarrollar catálogos específicos para zonas específicas, “empleando la misma metodología, con el mismo contenido y con efectos para un territorio específico, incorporándose posteriormente al conjunto del Catálogo de Galicia”.

El departamento dirigido por José González prevé que tres de esos catálogos parciales estén aprobados este año, por lo que podría poner en marcha ya la inspección para determinar si existen fincas “infrautilizadas”. De momento, no revelan a qué lugares se refieren esos tres proyectos.

Ese catálogo, sin embargo, no servirá solo para una función punitiva, sino que prevé definir los usos y cultivos más viables para cada zona de la comunidad. “Esto favorecerá el progreso económico y la cohesión social del territorio rural”, se expone en la Lei de Recuperación da Terra Agraria.

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