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Los colegios apuestan por la igualdad y la inclusión en los contratos-programa

Un pasillo de instituto. | // IÑAKI ABELLA

Cambian los tiempos y con ellos las necesidades, también en colegios e institutos. Aunque las secuelas de la pandemia sobre el desempeño académico preocupan a la Consellería de Educación y ha impulsado un plan específico para ponerles coto, el Plan Recupera, los centros gallegos asumen los retos de la sociedad en la que se enmarcan y en la actualidad estos pasan por el fomento de la igualdad, la mejora del clima de convivencia en las aulas o el asegurar la inclusión. Eso se refleja en que protagonizan el grueso de planes que reciben fondos de Educación a través de los contratos-programa.

En concreto, en la resolución de la iniciativa INCLÚE, enfocada en líneas generales a luchar contra el abandono educativo, la exclusión, el machismo o los conflictos escolares, y pese a que la competencia está bastante reñida, la mayoría de los proyectos de mejora de los centros que recibirán una partida extra de la Administración tienen que ver con la igualdad. Esta ha llegado a las aulas para quedarse porque, de puertas afuera, se detecta su necesidad. Hace solo dos días Save the Children hacía público un informe que advertía de las “graves consecuencias de la violencia psicológica y de control que sufren una de cada cuatro adolescentes de 16 y 17 años” y alertaba de que “las parejas adolescentes normalizan la violencia de género y repiten patrones y roles sexistas en sus relaciones”.

Precisamente la prevención, detección y el tratamiento de las violencias machistas y el fomento del respeto por la diversidad afectivo-sexual y de género, junto a la promoción de la coeducación y de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, protagonizan las acciones desarrolladas en los centros que apuestan por la línea “IGUÁLA-T” y que rondan, según la resolución definitiva, los 320.

Por otro lado, a pesar de que la tercera macroencuesta de convivencia realizada este año por Educación y presentada hace un mes apunta un “buen clima” en las aulas gallegas, como destacan desde el departamento dirigido por Román Rodríguez, hay que trabajárselo. Casi 310 centros, que en muchos casos pueden ser también beneficiarios de los fondos para igualdad, han elegido la línea CONVIVE-T, que está pensada para desarrollar medidas en pro del clima escolar y actuaciones “preventivas” de conductas violentas.

En cuanto a demanda de contratos-programa destaca además de las anteriores, la línea destinada a fomentar la inclusión, en la que van a trabajar con especial hincapié 300 colegios e institutos. En el punto de mira estaría, en estos casos, la diversidad.

Pero los contratos-programa INCLÚE contemplan posibles opciones en otros dos frentes: EMOCIÓNA-T y QUÉDA-T. El primero busca adquirir estrategias que favorezcan el aumento de la autoestima o de una palabra de moda, “resiliencia”, y si bien la Xunta cree que se trata de actuaciones necesarias, “y más en tiempos de pandemia”, y numerosos docentes advirtieron de la incidencia del COVID en el estado de ánimo de los escolares, se queda por debajo en demanda. Aun así, son casi 290 centros apuntados. Para QUÉDA-T, enfocado en la prevención del abandono educativo temprano y del fracaso escolar, cuestiones que suscitan especial preocupación en la UE, han sido seleccionados 70 centros.

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