Un carballo enraizado a orillas del río Sar, en la fraga en la que se celebró el icónico Banquete de Conxo, aspira a ser el árbol del año en Europa para 2022. Este ejemplar de Quercus robur de 30 metros de altura, 3,75 metros de perímetro en el tronco y unos 250 años de edad es uno de los 11 candidatos entre los que se escogerá al candidato español a pasar a la fase final del concurso. Las votaciones, que se realizan en la página www.arboleuropeo.es, ya están en marcha y de momento el roble gallego va en segunda posición, detrás de una sabina de la comarca del Jiloca, en Teruel. El que obtenga más apoyos en esta elección popular será el que rivalice con árboles de otros 14 países.

Este roble, apodado 'O avó', es el árbol más veterano del bosque del Banquete de Conxo, un espacio natural reabierto al público en 2018 tras más de un siglo solo accesible para los internos del hospital psiquiátrico de esta parroquia de Santiago de Compostela. De acuerdo con la información aportada por la organización del concurso, la Environmental Partnership Association, en esta carballeira llegó a haber 1.000 ejemplares, pero hoy siguen en pie solo unos 40, en una finca de unos 15.000 metros cuadrados.

Bajos esos robles tuvo lugar, el 2 de marzo de 1856, el Banquete Democrático de Conxo, en el que estudiantes universitarios sirvieron la mesa de artesanos y obreros, como símbolo revolucionario e interclasista de igualdad, libertad y fraternidad". Y, solo un par de décadas después, Rosalía de Castro denunciaría la tala de estos árboles en su poema 'Los robles', recogido en su obra en castellano En las orillas del Sar. El simbolismo político y las proclamas protoecologistas de la matriarca de las letras gallegas le dan un cariz social a la reivindicación del carballo como árbol europeo del año.