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Las medidas para reducir el impacto acústico en las carreteras gallegas

A la izq., una pantalla antirruido; a la dcha., una semicubierta

Los mapas de ruido sirven a la Xunta como base para elaborar planes para corregir la contaminación acústica generada por las infraestructuras viarias de titularidad autonómica. Se fijarán así objetivos a corto y largo plazo con un horizonte de dos a cinco años. Al tener identificadas las afecciones se podrán impulsar acciones encaminadas “al calmado de tráfico”.

Así, entre las soluciones que se podrán adoptar para atenuar el ruido de la circulación viaria, está la de rebajar los límites de velocidad, instalar semáforos o construir rotondas que obliguen a los vehículos a aminorar la marcha.

En algunos casos se podrán instalar barreras acústicas que protejan las zonas de viviendas del ruido de la carretera. Para rebajar la contaminación acústica también ayuda la renovación del firme de la vía. Y cuando no quede otro remedio se pueden construir variantes que permitan sacar el tráfico de zonas urbanas.

En todo caso, estas medidas se limitan a las carreteras de titularidad autonómica, al margen quedan otras vías dependientes del Estado como la AP-9 que, pro ejemplo, causa importantes molestias a los vecinos de Teis y que ha suscitado reiteradas protestas para reclamar la instalación de pantallas acústicas que absorban el ruido.

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