Ciudadanos Galicia “cerró filas” ayer en torno a la presidenta del partido, Inés Arrimadas, frente al “ruido mediático” generado en las últimas semanas tras el intento de moción de censura en Murcia y las continuas salidas de cargos.

Antes de la reunión del comité autonómico del partido, la coordinadora de la formación en Galicia, Beatriz Pino, aseguró que siguen “convencidos” de que son “un proyecto necesario en el ámbito nacional y, por supuesto y más que nunca, en Galicia”.

“Seguimos en la misma línea. Intentamos extraernos de todo el ruido mediático que al final generan todos los movimientos que ha habido”, añadió Pino, preguntada sobre las bajas que trascendieron recientemente en toda España –entre ellas, la del exsecretario de Organización Fran Hervías y la del dirigente de Cs en Comunidad Valenciana, Toni Cantó, quienes pasaron a filas del PP–.

Según su coordinadora en Galicia, el partido sufre un “bombardeo mediático”, aunque ha preferido quirarle importancia: “Este partido, si de algo sabe y si algo conoce de cerca, es esa barrera que se nos genera siempre para intentar castigar al centro”. “El centro es un espacio complicado, es un espacio incómodo. Somos incómodos como partido para otros ámbitos políticos”, explicó.