Divulgación

La sección de “CSIC Responde” se elabora con la colaboración de personal del CSIC a través de la Unidad de Cultura Científica CSIC-Galicia. El Oceanógrafo químico Jesús Gago es investigador del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC).

¿Habías oído alguna vez que la novela clásica de Julio Verne “Veinte mil leguas de viaje submarino” (1869) fue uno de los primeros libros en describir la acumulación de basura marina en los giros oceánicos del Mar de los Sargazos? 

Ya a finales del S XIX, el autor hacía referencia a un problema ambiental emergente que encuentra en el plástico a su mayor protagonista. 

El Oceanógrafo químico Jesús Gago es investigador del Instituto Español de Oceanografía (IEO), organismo dependiente del CSIC RICARDO GROBAS

Se trata, sin duda, del material que más atención ha recibido en los últimos años y es que es tan habitual su presencia en el medio que basta con darse un paseo por cualquier playa o paraje natural para encontrarlo en diversas formas y tipos: desde bolsas a botellas. 

De hecho, se estima que la cantidad de este elemento que ingresa al océano varía cada año entre 4.8 y 12.7 millones de toneladas métricas, lo que comprende hasta el 80% del total de desechos marinos. 

Así es: debido a su persistencia y capacidad de transporte a largas distancias, hoy en día es casi imposible encontrar un lugar en los océanos y mares del mundo sin él. Su lugar en nuestra vida es tal que casi podemos decir que estamos en una “edad del plástico, con el consecuente impacto en el ecosistema. En el caso de los macroplásticos (mayores de 5 mm), los efectos negativos en la fauna marina pueden resumirse en: Ingestión; enmalle, estrangulamiento o enredo; y transporte de especies invasoras o perjudiciales como fitoplancton tóxico, virus o bacterias.

Y si el impacto de los plásticos ha generado alarma social, en el caso de la contaminación con microplásticos observamos que la preocupación ha llegado a ser incluso mayor. Se ha convertido en uno de los problemas ambientales globales más importantes de los últimos años y, ya en 2018, la Fundación del Español Urgente de la RAE lo eligió como palabra del año. 

El concepto genérico ‘microplásticos’ hace referencia solo al tamaño, pero lo cierto es que las partículas plásticas son una compleja y heterogénea mezcla que incluye una amplia gama de propiedades físicas (tamaño, forma, densidad) y químicas (composición del polímero y perfil químico aditivo). En la imagen que aparece a continuación, podéis comprobar una serie de microplásticos aislados del sedimento y del agua de mar superficial, recogidos en la Ría de Vigo, donde la presencia de pellets, fragmentos angulares y fibras largas pone de relieve la complejidad y heterogeneidad de este material.

Microplásticos encontrados en aguas superficiales y sedimentos de la Ría de Vigo.

Microplásticos encontrados en aguas superficiales y sedimentos de la Ría de Vigo. Cedida ©CSIC-IEO

En el grupo OCEVI del Centro Oceanográfico de Vigo (IEO, CSIC) se han realizado los primeros estudios centrados en estudiar la presencia de microplásticos en el medio marino en Galicia, tanto en agua como en sedimentos y en fauna marina. También hemos participado en proyectos centrados en la divulgación y estudio de esta problemática como “Oceans of plastics” o “Cleanatlantic”

En sus páginas web, podéis encontrar diversos materiales listos para ser utilizados por el público en general, desde unidades didácticas hasta juegos.

La posible solución a esta problemática está en nuestras manos, tal y como indica un reciente informe de la ONU con su sugerente título: “De contaminación a solución”. Estamos aprendiendo que prácticamente cualquier material que usamos puede tener un impacto en el medio ambiente, de una u otra forma, y es importante que conozcamos su origen y también dónde puede acabar. 

El mundo es finito y los materiales también y cada vez somos más conscientes de ello, por lo que se empieza a apostar por una economía circular. Debemos fomentar una economía que tenga un lazo más fuerte con el medio ambiente y que nos permita alcanzar, de este modo, un mundo más sostenible y más justo.