“Está claro que la motivación es lo más importante. ¿Qué hago para engancharlos? ¿Qué puedo hacer? Me costó mucho en la tercera evaluación”, estas eran mis palabras al final del pasado curso, un curso truncado por la irrupción del coronavirus en el mes de marzo, que obligó a trasladar la escuela a casa. Literal. “En el momento en que se dio por hecho que la materia del tercer trimestre no contaba, que se tendría en cuenta el primero y el segundo, fue complicado mantener la motivación. Al menos yo lo percibí así. La motivación en el aula es siempre más sencilla porque al estar físicamente con ellos es otra cosa. Por la pantalla, a través del ordenador, se convirtió en algo muy complicado. Pero siempre hay que buscar caminos para motivar tanto presencialmente como online, y en ambos casos es posible, claro. Tiene mucho de acompañar al alumno, estar cerca de él, que se sienta escuchado, que exista un trabajo conjunto... Durante el tercer trimestre (ya lo hacía antes y lo sigo haciendo) yo estuve en contacto con ellos a través de WhatsApp”, comentaba yo por aquel entonces.

¿Qué nos va a quedar para el futuro?

La enseñanza online hizo que nos adaptáramos a las nuevas tecnologías, tanto el profesorado como el alumnado. Eso lo expreso a estas alturas, revisando todo lo ocurrido en los últimos meses. Sin duda, han cambiado muchas cosas y nos hemos acostumbrado a ellas. Por ejemplo, los congresos y las ponencias online sin duda han venido para quedarse. ¡Llevo cuatro en un mes!

Sacar el aula del espacio habitual es también algo que hemos aprendido. Un aula ya no está en un edificio. El contacto por correo, WhatsApp, o aula virtual con el alumnado se ha convertido en algo habitual. Colgar contenidos dados en el aula en algún espacio web o aula virtual, garantizando así que el alumnado que no pueda recibir la clase presencial pueda acceder a los contenidos...Yo no abandoné el contacto con el alumnado por WhatsApp, tengo grupos de ‘was’ de las clases de Bachillerato de artes, cada duda, propuesta o pregunta fuera de horario siguen enviándomelas por esta vía, como en el confinamiento.