Entrevista

Artur Mas: "Jordi Pujol se equivocó con la confesión"

"No se demostró la financiación irregular de CDC, se creyó en la versión de Millet y Montull", asegura el expresidente de la Generalitat

El 'expresident' de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas.

El 'expresident' de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas. / ZOWY VOETEN

Fidel Masreal

Diez años después de la cumbre anticorrupción que impulsó como presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas (Barcelona, 1956) hace balance de la lucha contra esta lacra sin esconder su opinión sobre el caso que afecta a Jordi Pujol, Convergència y la percepción ciudadana sobre los políticos. Unas opiniones que no dejarán a nadie indiferente.

Hace diez años usted promovió un acuerdo institucional contra la corrupción. ¿Se han puesto en práctica las medidas?

La mayoría sí, en lo que dependía de la Generalitat. Las reformas en Madrid no han ido al mismo ritmo. Una de las grandes consecuencias en el Parlament fue la ley de transparencia, anterior a la española y de las más exigentes de Europa. Hay gente que cree que nos extralimitamos en exigencia y autocontrol.

¿Cree superado el problema sistémico de la corrupción en Cataluña?

No se ha superado el problema, pero se tiende claramente a un mayor control y, sobre todo, a una mayor conciencia de las implicaciones que tiene la corrupción en la sociedad. Desde esa cumbre han pasado cosas como la confesión del 'president' Pujol y el tema del rey emérito. Se ha ido instalando esta sensación de prácticas irregulares y de corrupción desde las más altas instancias y esto no es positivo ni recomendable.

¿La exigencia ciudadana se ha relajado?

Los ciudadanos separan claramente lo que es la financiación de los partidos y las irregularidades que pueda comportar, de las conductas personales corruptas. En la financiación de partidos la sensación es que durante muchos años los partidos, poco o mucho, hacían lo que podían para pagar campañas y funcionar. Esto no siempre comportaba enriquecimientos a título personal. Cuando lo hay, la reacción ciudadana es más dura. Falla el referente público y la gente piensa: "este ha hecho esto y yo estoy como estoy". Como digo, existe esta línea divisoria, de lo contrario no se explicaría que el PP gobierne en Andalucía con mayoría absoluta, cuando es un partido lleno de irregularidades, incluidas las atribuidas a personas. Es un caso evidente de que esto tiene una afectación relativa. Pero si se pusiera a juicio el criterio de la población sobre el rey emérito, sería mucho más duro que el que se hace sobre un partido.

O sea, que la gente asume que los partidos puedan ir al límite de la legalidad y acepta estas prácticas...

No las combate tanto, las considera... no diré normales, pero sí que pasan más desapercibidas. El juicio no es tan duro.

Ha hablado antes de la confesión del 'expresident' Pujol. Estuvo hace unos días junto a él en la presentación del candidato de Junts por la alcaldía de Barcelona, Xavier Trias. ¿Está ya restituido Pujol en la normalidad?

A mí me gustaría que pudiera volver a la plena normalidad, este es mi deseo y mi esperanza. Sé que no es del todo posible. Cada vez que pasa un poco más de tiempo va recuperando una buena parte de su prestigio y credibilidad, pero difícilmente llegará al nivel de antes del 25 de julio de 2014 [día en que hizo pública la confesión], pero tantos años después no ha habido ninguna demostración fehaciente de un enriquecimiento personal por su parte. En cualquier caso, lo ha negado. Con esa confesión se equivocó, en el fondo, porque se puso al frente de un problema que había a nivel familiar y que la familia regularizó con Hacienda. En cambio, asumió un coste político que ha trascendido más allá de su persona. Decidió hacerlo así y creo que cuando llegue el momento del juicio, difícilmente se podrá demostrar que él tuviera un papel activo en este tema y que tuviera un enriquecimiento personal, a diferencia del rey emérito, que movía en su nombre y en el de la familia decenas de millones.

Me gustaría que Pujol pudiera volver a la plena normalidad [...] Difícilmente se podrá demostrar que tuviera un papel activo y un enriquecimiento personal

En el caso judicial se llegó a hablar de "organización criminal", finalmente es asociación ilícita.

Y de no sé cuántas historias más... Las personas de la familia que tenían un problema con Hacienda, si no estoy mal informado, lo regularizaron todo. No hay deudas pendientes. Otra cosa es que se puede hacer un juicio sobre la ética. Sé que Pujol está en una fase de expiación personal de acuerdo con su filosofía y forma de ser.

Usted le retiró las atribuciones como expresidente.

Fue una de las decisiones más dolorosas que tuve que tomar. No había más remedio. Si no lo hubiera hecho, me habría obligado el Parlament. No fui yo, lo hicimos de común acuerdo. No fue una imposición mía, fue una conversación en la que llegamos a la conclusión de que era lo que teníamos que hacer, por muy doloroso que fuera para mí.

Jurídicamente, ¿Pujol mantuvo alguna atribución?

Creo que la única que se le tuvo que mantener fue el acompañamiento policial por una necesidad objetiva. Pero lo perdió todo y no lo ha recuperado. Socialmente, y cada vez más, está recuperando claramente su figura, lo veo en las reacciones de la gente.

¿También está recuperando la honorabilidad del cargo que ostentaba?

Con lo que explicó, la honorabilidad tiene este punto de duda. La gente, comparando con otros casos y viendo lo que queda y que no hay sentencia ni nada de nada, al final dice 'quizás se hizo un gra massa' [se exageró].

Sobre el primogénito de Pujol se han centrado acusaciones graves, que lo relacionan con la financiación irregular de Convergència.

Nunca tuve constancia de ello en absoluto. Me consta que ganó dinero en negocios estrictamente privados, pero no que fuera en ningún momento a cargo del partido. Hablo de las épocas en que estuve presente y tenía responsabilidades. Que invirtió e hizo negocios fuera y ello le proporcionó enriquecimiento personal, lo ha explicado él mismo y presumiendo.

Jordi Pujol Ferrusola ganó dinero en negocios estrictamente privados, lo ha explicado él mismo y presumiendo

¿Qué falta por hacer en la lucha contra la corrupción?

No falta mucho. La financiación de los partidos está sometida a controles muy fuertes. Hay un peligro, que es que al final se conseguirá que los partidos solo dependan del presupuesto público y esto es un error porque ninguna otra entidad, ni los sindicatos, ni las empresas, ni las organizaciones religiosas, ni los medios de comunicación viven sólo del presupuesto, pero tendemos a ello porque la aportación de los militantes es cada vez más pequeña. Nos alejamos del modelo anglosajón y tendremos a unos partidos agarrados de la teta pública sin necesidad de espabilarse para buscar recursos privados cuando todo el mundo tiene que hacerlo para financiar sus necesidades. Para mí, el buen modelo es el mixto, con los controles que haga falta. Hoy es imposible que las empresas puedan financiar a los partidos o a las fundaciones.

"Tendremos a unos partidos agarrados de la teta pública sin necesidad de espabilarse"

El problema de las ayudas de empresas a partidos es que siempre son a cambio de algo.

Se ha de demostrar que es a cambio de algo. Nunca se ha llamado a declarar a los órganos de contratación públicos, no se demuestra la alteración de un contrato público. Porque si una cosa va a donde ha de ir, ¿dónde está el trato de favor? Si se analiza la contratación pública se verá que los márgenes para alterar cosas son limitadísimos. Es casi imposible. Y si ha sido posible se tiene que demostrar. Si no, estamos en las sospechas, las suposiciones, el "dicen esto, dicen lo otro".

En el 'caso Palau' sí se demostró la financiación irregular de Convergència a través de la institución cultural y Ferrovial.

No, no. Se creyeron la versión de [Fèlix] Millet y [Jordi] Montull y de empresas que dijeron que habían actuado... Empresas a las que amenazaron con prisión.

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