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Distribución

Relocalización: la pandemia fuerza a las empresas a acercarse a España

Las firmas comienzan a aproximar procesos productivos que derivaron a países asiáticos

La empresa de muebles Vicalhome está buscando proveedores en países como Polonia, Ucrania o la República Checa.

La irrupción de la pandemia de covid puso en evidencia la excesiva dependencia de terceros países, en particular, en productos tan esenciales en un primer momento como el material sanitario. En ese contexto, empezó a tomar fuerza el debate sobre la relocalización industrial. Una cuestión que, lejos de difuminarse, continúa ahí, como consecuencia del encarecimiento del transporte y la ruptura de las cadenas de distribución. en la práctica, ¿qué está ocurriendo realmente hoy por hoy?

La crisis sanitaria y todas sus consecuencias están forzando a las empresas a empezar a aproximar su producción a España. La cada vez mayor conciencia medioambiental también ha ayudado. Por ejemplo, a través de la contratación de productos terminados a fabricantes de mayor proximidad, con el acercamiento de partes de la producción, o con la búsqueda de suministradores más cercanos. El camino del retorno por esa senda, con mayor o menor intensidad, ya se ha iniciado. Otra cosa es desmantelar las fábricas propias que algunas compañías deslocalizaron en su día con el objetivo conseguir costes más competitivos, para, en una coyuntura como la actual, trasladarlas aquí. Los elevados costes que supondría abordar operaciones de este calado están frenando una relocalización de tal envergadura, junto al convencimiento de que los problemas actuales son coyunturales.

En todo caso, mercantiles que en su día optaron por traer su producción a España admiten que se están viendo menos perjudicadas por los problemas de suministro de la materias primas y por el encarecimiento de los fletes.

Sin ir más lejos, desde la Comunidad de Empresas Industriales Internacionalizadas (Amec), entidad que aglutina a 350 compañías de todo el país, su director general, Joan Tristán, asevera que, "en estos momentos, no hay un proceso claro de relocalización. Las empresas consideran que los problemas que se están registrando en la actualidad pueden durar un tiempo, pero son coyunturales y no estructurales". Es este el motivo por el que el ejecutivo de Amec advierte de que "se habla con cierta ligereza de relocalización, porque mover una fábrica de un sitio a otro cuesta mucho dinero. Hay trabajadores, infraestructuras, máquinas... No es algo tan sencillo, y, hoy por hoy, no se dan las circunstancias".

Los costes impiden trasladar las fábricas, pero sí se contratan productos terminados en el entorno

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En términos similares se pronuncian desde la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal (Confemetal). Explican que el tema "se planteó en plena pandemia ante la fuerte incertidumbre por la que se atravesaba, pero, una vez pasado el peor momento, prácticamente se ha descartado, ya que no se dan las condiciones. Hablamos en nuestro caso de un sector con unas maquinarias e instalaciones caras, que no son sencillas de mover. Además, hay otros factores, como la presión fiscal o los costes laborales y de la energía, que tampoco ayudan"

Sí que se están adoptando, en cambio, otro tipo de medidas que transitan en la dirección de aproximar los procesos procesos productivos. "Igual, en lugar de trasladar toda una fábrica, sí que se mueve una parte de la producción, llevándola no necesariamente a España, sino a países más próximos, como Marruecos. También se busca la contratación de fabricantes de cercanía, al igual que proveedores. Por un lado, por tener asegurados los suministros y, por otro, por la mayor conciencia medioambiental", destaca Joan Tristán.

Ahora bien, este proceso de aproximación tampoco es tan fácil como a priori podría parecer. Menos en estos momentos. Así lo pone de manifiesto Enrique Fajul, CEO de la consultoría de internacionalización Iberglobal, quien destaca que "hay que encontrar fabricantes y suministradores que tengan los productos que las empresas necesitan, y no siempre resulta sencillo. En ocasiones, no les va a quedar otra opción a las empresas que invertir en la creación de fábricas, bien en España o en otros países, que reúnan las condiciones adecuadas, como los situados en el norte de África o en Europa del Este".

Las compañías consideran que la presión fiscal y los costes laborales son factores que no acompañan

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La presidenta de la Federación de Industrias del Calzado Español (Fice), Marián Cano, en este sentido, reconoce que "el momento tan complicado que estamos viviendo en estos momentos se está viendo como una oportunidad para acercar procesos productivos, y puede haber empresas que se lo estén planteando". Sin embargo, lanza otra advertencia clara: "Para ello también hace falta que les acompañe una estabilidad fiscal y laboral", sentencia la presidenta de la patronal zapatera.

Por su parte, su homólogo en la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (Aefj), José Antonio Pastor, señala que "la relocalización dependerá de lo que pueda durar esta situación. En la actualidad, no se dan las condiciones para trasladar una fábrica, pero quizá sí volúmenes de producción más pequeños, para lo cual también hay que buscar proveedores que ofrezcan lo que necesitan las empresas".

La juguetera Injusa decidió desplazar la producción que tenía en China a Ibi. Juani Ruz

En parecidos términos se expresa el vicepresidente del Consejo Intertextil Español (Cie), Pepe Serna, quien también indica que "una de las pocas cosas buenas que puede dejar la pandemia es que algunas actividades de las empresas vuelvan a nuestro territorio. Pero todavía es pronto para ver si esa tendencia puede llegar a consolidarse".

Mientras, desde la Federación Empresarial de la Madera y el Mueble (Fevama), su directora general, Amparo Bertomeu, recuerda que, "en su momento, hubo una parte importante de deslocalización en el sector por la materia prima, pero esa tendencia se ha ido invirtiendo no ahora, sino ya hace años, entre otras cosas porque el cliente valora mucho el ‘made in Spain’. Es probable que el actual contexto pueda suponer un nuevo impulso".

¿Y qué opinan las empresas? Hay algunas que ya tienen experiencia en relocalización. Este es el caso de la juguetera Injusa, que en 2011 decidió desplazar toda la producción que tenía en China a sus instalaciones del municipio alicantino de Ibi, sólo tres años después de que también abandonara la fabricación en México, debido a que ya no le resultaba tan rentable. Su CEO, Luis Berbegal, afirma que los resultados obtenidos con posterioridad han avalado esa decisión, y que en la actualidad, a raíz de los problemas de costes y desabastecimiento, "lo único que hemos tenido que hacer es buscar proveedores de más proximidad para algunos componentes para nuestros productos que seguíamos trayendo de Asia".

En el otro extremo se sitúa la empresa Vicalhome, perteneciente al sector del mueble, ubicada en el municipio valenciano de l’Olleria, y que mantiene la principal parte de la producción en Asia. Su director comercial, Nacho Soriano, confirma que sí están buscando fabricantes y materias primas en países como Polonia, Ucrania o la República Checa, "para evitar los problemas en los costes y la distribución".

Ausa, por otro lado, es una compañía de Manresa dedicada a la fabricación de vehículos industriales, que ha contratado a un fabricante español para hacer los chasis. El consejero delegado, Ramón Carbonell, señala que "contamos con dos proveedores, y uno de ellos lo hemos trasladado a la Península. Eso sí, hemos tenido que ayudar al fabricante a adaptar sus procesos y tecnología para que pudiese elaborar el producto que precisamos".

La cadena de tiendas Ale-Hop está reforzando la contratación con productores españoles. Pilar Cortés

No obstante, el acercamiento a España no es sólo cosa de la industria. En el sector del comercio también hay empresas que están trabajando en esa dirección. Este es el caso de Ale-Hop, la cadena de tiendas regalo que se identifica por la vaca que hay la entrada de sus tiendas. Su consejero, Darío Grimalt, explica que "traemos artículos de cualquier lugar del mundo, pero, en estos momentos, estamos reforzando nuestros contratos con fabricantes españoles, y no sólo por riesgo de desabastecimiento, sino por el convencimiento de que debemos caminar hacia la sostenibilidad".

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